''Hubiera explotado'': Raquel Meroño admite lo mal que se sintió por momentos en 'Masterchef Celebrity'

Meroño habla sobre las polémicas, su victoria y su paso por el programa, haciendo hincapié en Flosie, los menús de la final y los piques con la política
Raquel Meroño

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El pasado martes, Raquel Meroño se convirtió en la ganadora de la quinta edición de 'Masterchef Celebrity' al superar en el duelo al menú de Florentino Fernández. A pesar no haber sido la favorita desde el principio, a partir de la sexta entrega la actriz pasó a convertirse en una clara aspirante de la final.

Considerada una de las mejores compañeras de la edición, Meroño siempre se ha mantenido al margen de los conflictos y se ha mostrado muy competitiva consigo misma, a excepción de un tenso momento con Celia Villalobos, lo que asegura que no pudo evitar porque sino "explotaba".

Con el objetivo de analizar su victoria y todas las polémicas que han protagonizado sus compañeros y ella a lo largo de la temporada, pasando por Flosie, los menús de la final y Villalobos, COPE ha podido hablar con la concursante del talent sobre como ha experimentado su paso por el concurso.

Raquel Meroño hijas

¿Cómo te sientes tras ganar ‘Masterchef Celebrity 5’?

Me siento muy orgullosa, feliz y un poco sobrecogida con todo lo que está pasando. Es alucinante. Me lo había imaginado muchas veces, pero es aún mejor.

Tal y como recordó Jordi Cruz cuando te hiciste con la victoria, has pasado de “calentar la comida en el microondas” a ganar 'Masterchef' ¿Cómo se explica esta evolución? ¿Cómo lo has logrado?

Ha sido a través del trabajo. Lo que no se ve en el programa es que yo, todos y cada uno de los días durante las 12 semanas que no he estado grabando en plató y concursando, he estado trabajando con una coach, que se llama Bárbara Buenache, que ha sido fundamental en esta victoria, el premio es tan suyo como mío. Cada día, me iba a su casa y trabajábamos durante horas sin dejarnos un día libre, incluyendo los fines de semana. Ha sido una maratón, ha sido un súper máster que me he hecho con ella al margen del programa. Hemos ido muy rápido, pero he aprendido muchísimo.

Por los comentarios que se han ido viendo en redes a lo largo de la edición, en un principio, nadie apostaba porque tú fueses la ganadora...

Yo tampoco. ¿Pero cómo va a apostar? Si mi primera meta era que no me echaran la primera o la segunda para no avergonzar a mis hijas, que como son adolescentes, estas cosas les mata. Cuando empezó a emitirse el programa, yo flipé cuando empezaron a apoyarme en las redes y apostaban por mí. Y yo decía 'guau', esta gente que ni me conoce y que capacidad de ver algo en mí que ni si quiera yo estaba viendo en ese momento.

Hubo un programa a partir de cual comenzaron a verte como finalista...

En un programa hay un 'click'. Cada vez que salía de las pruebas iba mandando mensajes a mi familia y, ahora, mi padre ha ido juntando todos esos mensajes y los ha unido, entonces parece que estoy contando un cuento, se ve la evolución. Y en el sexto programa decidieron los jueces que no iba a haber capitanes y mis propios compañeros decidieron que si no había un capitán iba a ser un caos, por lo que me eligieron a mí. Yo aluciné. De repente, que tus propios compañeros, que al principio te elegían la última, te pongan al frente porque consideran que los vas a hacer bien... Ahí hubo un cambio muy fuerte.

Ese mismo día, me eligieron la mejor del día por mis patatas suflé, que dijeron que fueron las mejores de todas las ediciones, y todo salió. Entonces hice un 'click'. Además, Raquel Sánchez Silva, que estaba allí ese día por la repesca, me escribió un mensaje maravilloso, de empoderamiento absoluto y creyó en que podía llegar a la final. Me dijo: 'Nena ya, cambia el rollo de ir insegura, pedir perdón y de que te van a echar la siguiente, y ponte las pilas, que vas a llegar a la final'. Y llegué. Lo de ganar y no ganar fue una cuestión de que se alineasen los astros porque, evidentemente, cualquiera de los que estábamos podíamos ganar. Era una cuestión de no fallar en las pruebas y que el agotamiento que teníamos no hiciera mella.



Tu paso por 'Masterchef' recuerda mucho al de Ana Iglesias, ganadora de 'MC8', ya que nunca has protagonizado ningún pique ni te has mostrado muy competitiva con el resto de concursantes...

Soy así también en la vida. No me gusta entrar en conflictos porque, al final, la verdad es tan relativa... Suelo ir bastante a lo mío e intentar disfrutar siempre de todo lo que hago.

Solo contestaste una vez a Celia Villalobos...

Si que es verdad que Celia, ese día, me pareció muy injusta. Me pareció injusto que no entendiese que eligiera a Josie antes que a ella cuando Josie había sido mi súper compañero de fosos y llevábamos una relación mucho más estrecha. No entendía su reacción y, si es verdad, que tuve que matizar porque sino explotaba.

¿Cómo has visto los piques entre tus compañeros?

Eran piques que luego se quedaban ahí. Lo bueno es que no han hecho que enrarezca la convivencia o el ambiente. Tenían la capacidad de coger y picarse y, cuando terminaba la prueba, el pique se quedaba en la cocina. Nunca ha habido mal rollo en camerinos, ni el nos viajes , ni en el autobús. Si yo recuerdo de ver como estaban picándose y luego meternos en el autobús, que anda que no había huecos, y sentarse las dos juntas. Yo decía: 'Esto es increíble'. Pero es muy guay, yo creo que ahí también ha estado el éxito de esta temporada. Ha habido una inteligencia emocional muy grande por parte de todos.

¿Qué opinas sobre la polémica de Flosie?

Cuando me enteré... Decir que Flo es homófobo, me parece una ridiculez. Lo que si puedo entender es que un personaje de Flo, de los tantos que tiene, haya herido sensibilidades, pero él mismo pidió perdón y, seguramente, lo deje ya congelado. Él nunca ha hecho nada con ánimo de ofender, al revés, es un grandísimo compañero, tiene un corazón enorme y no se merece que se recuerde su paso por el programa por una cosa así.



Se criticó mucho la final porque decían que os habían ayudado mucho los chefs a la hora de elaborar el menú...

El menú tienes que hacerlo tuyo. Tú tienes que hacer una propuesta, por lo menos en mi caso fue así. ¿Tú te crees que Oriol, catalán, te va a poner el atún de Cádiz y el cerdo ibérico? Esa fue mi propuesta porque el atún era mi Cádiz, mi chiringuito, y quería unir mi España con Asia. Entonces, yo hice una propuesta de menú. La parte bonita de llegar a la final, además del premio, es poder llamar a la puerta de gente de dos y tres estrellas michelín para que te abra sus cocinas y puedas estar, durante dos días, trabajando con ellos. Es una maravilla.

Mi gran premio son esos dos días. Te cogen tu menú y te lo hacen brillar. Te hacen un pedazo de menú de estar dos horas sin parar de hacer elaboraciones, que eso, aprendértelo de memoria y que salga todo en tiempo... Que coja cualquiera de los que critican, se metan dos días a trabajar con estos señores y que luego lo repliquen delante de todos. Son ganas de quitar mérito. A mí me parece alucinante que yo haya podido hacer un menú así, sin parar, era una coreografía perfecta que tenía en la cabeza. Sabía perfectamente lo que tenía que hacer porque había estudiado mucho y todo esto con las manos llenas de ampollas. No entiendo como lo hice. Me impresiona hasta a mí.

Muchos espectadores acusaron al espacio de amañar la final, ya que no creían justo que Flo participase en el duelo en lugar de Josie...

Yo creo que Josie ha sido el protagonista de la edición y eso es incuestionable, pero una cosa es ganarte al público y otra cosa es ganar las pruebas. Por mucho que hayas brillado durante todo el concurso, no quiere decir que llegue a la final. Tienes que sacar esas pruebas y hay que hacerlo. Anda que no hay compañeros que eran brillantes y que por un fallo o un mal día se han quedado por el camino. Raquel Sánchez Silva, por ejemplo, estaba súper preparada y, de repente, se hace un huevo poché con más vinagre del que debes y te quedas ahí. O Lucía Dominguín, que sabe cocinar y a mi me da siete vueltas, pero te bloqueas, haces una cosa mal...

A la final llegamos muy cansado y Flo tuvo la capacidad de aguantar y de hacer una prueba mejor que nadie y le colocó en una gran final. Esto es un concurso, de eso va 'Masterchef'. Yo creo que Flo hizo lo que tenía que hacer para estar en ese duelo, que fue ganar las pruebas que nos pusieron. Flo hizo un cocinado estupendo y no se perdió en ningún momento durante el cocinado de Dabiz Muñoz.



Definiste tu victoria como tu tercera "M", ya que dijiste estar segura de que "te cambiaría la vida ¿Tú visible talento culinario traerá algún cambio a tu vida? ¿Te planteas reorientar tu carrera a las cocinas?

La energía está donde la enfocas y yo creía que era un tren que se había pasado y había aceptado que se había ido. Pero, ahora, me he dado cuenta que no. No sé si sucederá, pero si qye vamos a luchar por ello. Me ha cambiado las perspectiva de la lucha. Es lo que más feliz me ha hecho de toda mi vida, auqneu mi última etapa también ha estado muy bien. He decorado hoteles, he sacado una línea de muebles... Ha sido una experiencia maravillosa. Me siento muy orgullosa de esos retos y de como los he conseguido, pero ese primer amor no se te olvida... Es la televisión. Sería maravilloso fusionar la televisión con la cocina, pero a mí me encantaría hacer una serie. Es mi gran sueño.

¿Tienes futuros proyectos entre manos dentro de la televisión?

No. Me han comentado alguna cosita, pero esas cosas... Yo hasta que no lo vea y este 'requete' firmadas, no me las creo. No las cuento.

¿Te ver participando en otro concurso de celebrities?

No. El único en el que me visualizaba era en 'Masterchef'. Con todos los demás no me siento muy identificada.

Si no hubieses sido tú ¿Quién te hubiera gustado que ganase?

Nico, Josie o La Terre. Por afinidad personal y porque llegaron a la final también y estaban preparados.



Y si no se hubiese ido Raquel Sánchez Silva...

Me habría encantado ver a Raquel en la final, aunque también me habría encantado ver una final de mujeres, que son las que me han estado apoyando durante todo el programa, con Laura Sánchez, Raquel Sánchez Silva, La Terre y yo. Eso que dicen de que las mujeres se llevan mal, pues no. Todo lo contrario. Incluso, Melani, que se fue de las primeras, me sigue mandando mensajes con mucho cariño. Me habría encantado esa final de cinco.

¿Cómo viviste la expulsión de Raquel Sánchez Silva?

Yo creo que fue mi momento más duro, cuando peor lo pasé. Entre otras cosas porque estaba convencida de que la que se iba era yo. Lo pasé fatal. Además, tuvimos dos pruebas de eliminación... Cuando vi que nos quedábamos Raquel, Josie y yo... Ya hice todo el cocinado con la doble conversación en mi cabeza que me decía que me iba yo. Una negatividad que no he vuelto a sacar porque me propuse no volver a entrar en esa zona oscura nunca. Esa cara desencajada que se me ve en el programa cuatro, yo no me la he visto en la vida. A partir de ahí, yo ya había ganado, no había sido expulsada ni la primera ni la segunda, el tiempo que me quedaba era para disfrutar.



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