Sara Carbonero, muy positiva ante su recuperación: “Siempre hay algo de dolor en lo bello”

La presentadora ha compartido una profunda reflexión cargada de positivismo e ilusión por la vida
ctv-jzu-sara-carbonero

Redactora CADENA 100

Tiempo de lectura: 2’

Sara Carbonero siempre ha sido la viva imagen de la felicidad. Gracias a su positivismo y sus ganas de afrontar la vida tal y como viene, se ha convertido en un ejemplo a seguir para mucha gente. Nunca pierde la sonrisa y siempre la tiene presente, tanto en los momentos buenos como en los malos. Sus palabras cargadas de verdad en redes sociales dan aliento a muchas personas en sus momentos bajos y esta vez nos ha emocionado a todos compartiendo una bonita historia con su hijo mayor, Martín.

“Este verano está siendo un poco diferente. Las semanas transcurren entre médicos, pruebas, incertidumbres, maletas, mucha improvisación de última hora, ratos de alivio pero sobre todo están llenas de momentos muy intensos que estoy saboreando como nunca”, ha comenzado diciendo. Desde que le detectaron hace unos meses un tumor maligno en el ovario, nunca ha tirado la toalla y todas sus palabras han sido positivas, eliminando siempre de su vocabulario las negativas.


De repente las cosas más cotidianas y banales del mundo han dejado de serlo para convertirse en instantes únicos y mágicos, muchos problemas se han ido de golpe. Siento a mi gente más cerca que nunca y me estoy riendo, creo que como jamás antes lo había hecho”.

A continuación, la periodista ha compartido un diálogo con su hijo mayor que pone los pelos de punta. “Porque la vida es así, un cambio constante, un regalo precioso pero envenenado. Una rosa con espinas, como la que me ha traído esta mañana del parque Martín a la cama. Cuando le he preguntado si se había hecho daño al cogerla me ha respondido que sí, que de hecho se había pinchado pero que merecía la pena por darme la sorpresa. Luego le hemos quitado las espinas y la hemos metido en un jarrón con agua.


- ¿Ahora te gusta más? - Le he preguntado
- No mamá, ahora no parece una rosa de verdad.
Y tenía toda la razón , porque la rosa no deja de ser bonita por tener espinas, ni las espinas dejan de hacer daño porque tengan rosas”.

Sara es única contando historias y siempre sabe encontrar las palabras adecuadas para explicar sus vivencias. Tampoco podía faltar la reflexión final en este texto tan emotivo, siempre con palabras bonitas aunque a su vez desgarradoras. “Siempre hay algo de dolor en lo bello y mucho de belleza en la adversidad. Y en esas estamos, consiguiendo que los ratos buenos superen con creces los menos buenos. Porque como diría el gran Andrés Montes, la vida puede ser maravillosa”.

¡Mucho ánimo, Sara! Eres una auténtica valiente y vas a ganar la batalla con creces. Gracias por enseñarnos que dentro de lo malo siempre se puede sacar algo positivo y que merece la pena luchar hasta el final.

Relacionados

CADENA 100