Sebastián Yatra y la historia de narcotráfico detrás de su dura infancia: cuando su padre no podía salir a la calle sin la pistola
Sebastián Yatra ha explicado cómo sus padres se vieron en la obligación de sacarles a él y sus hermanos de un clima violento y de narcotráfico

Sebastián Yatra y la historia detrás de su trágica infancia
Publicado el
3 min lectura
Puede parecer que esas vidas que siempre fue así: con el brillo y el bombo que se le da cada vez que se sube a un escenario. Pero no… Lo cierto es que la biografía de Sebastián Yatra guarda un epígrafe de emigración o, si se prefiere, de huida de esa Colombia natal en una época convulsa en la que su padre tenía que hacer lo que fuese necesario para tener a salvo a la familia.
Pero, más allá de generar misterio con ese párrafo de introducción, vamos a contar la historia, para que aquellos que no la conocían ahonden en la vida de una de las figuras clave de la música latina en estos momentos y, de paso, servir de recuerdo a aquellos que lo han guardado en un rincón de su mente al que no se accede de manera tan sencilla como el darle al ‘play’ a ese ‘Milagro’ que lanzaba el pasado mes de mayo con una colección de 17 piezas en su ‘tracklist’.

Sebastián Yatra en una imagen del videoclip que comparte con su padre
Yatra nació en la ciudad colombiana de Medellín, algo sobre lo que ha pasado por encima en multitud de ocasiones, porque no renuncia a esas raíces que, en parte, también son las que dan aroma a la esencia de su música. Se crio allí durante unos pocos años, porque él mismo ha dado los detalles de ese día a día en el que se movía su padre y que provocó que tuvieran que salir rumbo a Estados Unidos por la seguridad familiar.
Con la pistola por la seguridad familiar
Una de las voces que suenan dentro de la mejor variedad musical de CADENA 100 ha explicado en varias ocasiones -entre ellas, la más reciente, sentado en el plató de ‘El Hormiguero’- que Medellín en aquellos finales de los años 90 era un lugar donde el narcotráfico campaba a sus anchas. Hasta el punto de que su padre, Aníbal Obando -dueño de una importante compañía de transportes en Colombia-, tenía que ir con una pistola encima por lo pudiera encontrarse en plena calle.
"Medellín era un lugar lleno de narcotráfico. Un lugar que en ese momento estaba bien difícil. Mi papá, hubo un punto en el que andaba él mismo con pistola para defenderse por cualquier cosa”, eran sus palabras en Caracol TV hace unos años y que no difieren mucho de las pronunciadas delante de Pablo Motos. Más que clarificadoras de la situación experimentada en sus carnes.
Este clima de inseguridad llevó al empresario y a su mujer, María Adelaida Giraldo, a quien había conocido en las clases universitarias, a sacar a su familia de allí para salvaguardar su seguridad. ¿Hasta dónde se fueron? Establecieron su base en Miami, donde creció un Yatra que, hoy, ve todo aquello desde la distancia, pero con la tristeza de haber tenido que salir de su propia tierra por ese clima nada amigable.
Para que nos pongamos en contexto, Sebastián tenía, por aquel entonces, tan solo cinco años. Y el detonante para este movimiento no fue otro que la desaparición de uno de sus tíos después de haber sido secuestrado. ¿Cómo iba Aníbal a arriesgar así a sus tres hijos? Porque recordemos que Sebastián es el pequeño de tres hermanos, Juan Manuel y Andrés. Con el dolor que tiene verse en la obligación de dejar todo atrás, hicieron las maletas.

Sebastián Yatra junto a sus padres y hermanos en una foto familiar
La razón por la que Yatra es Yatra
De toda esta infancia de desarraigo y de la dureza de ver como sus padres tuvieron que hacer lo mejor para todos ellos, surgió ese nombre de Yatra que no es sino una denominación artística. La razón no es otra que desvincularse de esa familia con cierto poder dentro del entramado empresarial colombiano que tuvo problemas. Y ya, de paso, escogió ese Yatra que guarda un significado espiritual que entronca con todo lo que hace en su carrera artística, porque no significa otra cosa que “camino sagrado a lo divino”.
Esta historia lo que demuestra es que no todo lo que vemos brillar ha contado con esa pátina dorada desde el principio. Que, muchas veces, detrás de las carreras de los artistas hay vidas humildes o, como estas, historias en las que la infancia de nuestro protagonista no discurrió por el camino de la normalidad que debiera haberlo hecho.
Quizás por todo esto y como reconocimiento a una vida de esfuerzos, le haya dado el gusto de cerrar a su lado el último de los discos lanzados. Porque ese ‘Óleo de mujer con sombrero’, que no es sino una ‘cover’ del tema original de Silvio Rodríguez, que escuchamos en ‘Milagro’ es un mano a mano con Aníbal Obando quien, por cierto, demuestra su pericia a las cuerdas de la guitarra.

