La mejor herencia que han podido dejar Sara Carbonero e Iker Casillas a sus hijos

Martín y Lucas siguen los pasos de sus padres y comparten aficiones con ellos
La mejor herencia que han podido dejar Sara Carbonero e Iker Casillas a sus hijos

 

Redactora CADENA 100

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La vida de Sara Carbonero e Iker Casillas ha cambiado mucho en los últimos meses. El portero se ha tenido que retirar del campo debido al infarto que sufrió, aunque no se ha desligado del fútbol en su totalidad porque sigue colaborando con su club. Sara Carbonero también se ha alejado de los focos tras ser intervenida de un tumor maligno de ovario. Pese a todo, están más unidos que nunca y sus hijos se han convertido en su mayor apoyo.

Martín, el mayor, tiene ya 5 años y es un clon de su madre. De Sara ha heredado su sensibilidad y su pasión por la música, ¡incluso se ha atrevido a tocar la guitarra! La música es algo que siempre ha estado presente en sus vidas y este instrumento es muy especial para la presentadora, tal y como ha demostrado en numerosas ocasiones, y ahora es su primogénito el que sigue sus pasos. Con tanto poderío ha cogido la guitarra el pequeño Martín que hasta el mismísimo Alejandro Sanz se ha postulado para ser el cantante de ese grupo improvisado que han formado ambos hermanos. Y es que Lucas, el menor de los hermanos, a sus tres años observa muy atento a su hermano, su modelo a seguir.

Lucas, por su parte, es más como Iker Casillas y domina a la perfección la técnica del balón. Desde que es pequeño, al igual que su hermano, ha acompañado a su padre al campo y ha estado presente en sus mayores triunfos, luciendo orgulloso la camiseta del equipo de su progenitor. Por otro lado, esta pasión por el fútbol también la ha heredado de su madre, que como buena periodista deportiva ha inculcado a sus hijos el amor por el deporte.

Son pocos los momentos que comparte la familia en redes sociales pero todos ellos son de lo más emotivos y nos encanta verlos juntos. Jugando al escondite, tocando la guitarra, dando paseos por la playa y recogiendo piedrecitas, coloreando dibujos... El amor por el arte en general es algo que no les falta y sin duda los pequeños tienen una sensibilidad como pocos niños de su edad por las circunstancias que les ha tocado vivir.

No sabemos si seguirán los pasos de sus padres en cuanto a profesión se refiere, aún son muy pequeños para saber a lo que se dedicarán cuando sean mayores, pero apuntan maneras en cuanto a fútbol y música se refiere. Sin duda, la mayor herencia que les podrían haber dejado a sus hijos: el amor por la vida. 

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