La dura confesión de Ana Peleteiro sobre su madre biológica: "Le dije que había muerto"
La atleta se ha sincerado en una entrevista sobre varios aspectos de su vida. Entre ellos, su infancia sabiendo que era una niña adoptada

Ana Peleteiro habla con contundencia sobre su madre biológica
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Se ha convertido en uno de esos personajes que levanta casi las mismas fobias que filias. Ana Peleteiro no se calla cuando considera que no tiene que hacerlo, y eso ha provocado que, sus comentarios en las redes sociales o cuando le ponen un micrófono delante, la coloquen en el punto de mira constantemente. Así que, el interés que despierta ha provocado que no sean pocos quienes quieren que se siente delante de ellos para charlar. La última en conseguirlo, Vicky Martín Berrocal en ese pódcast que ya está adquiriendo cierta dimensión.
La atleta no ha escapado a ninguno de los temas puestos sobre la mesa. Empezando porque es consciente del revuelo que se genera cada vez que abre la boca, algo sobre lo que reconoce que, puede que a veces, lo fuerce. "Hago las cosas porque la gente me presta atención", son esas palabras con las que se pone de manifiesto que su fortaleza es tal como para forzar que le caigan auténticos chaparrones dialécticos.
"Creo que mi mayor reto tras ser madre fue el juicio público y que me retirasen", ahondaba en esas declaraciones tras las que sentenciaba: "Yo no hago las cosas para llamar la atención de la gente. Hago las cosas porque la gente me presta atención. No puedo evitarlo, ¿qué hago? No es culpa mía. La última movida: llamarme racista. Yo estaba hablando de la igualdad de mi deporte".
asumir ser adoptada
El remate era una cuestión clara y contundente: "Yo soy adoptada, ¿cómo voy a ser racista?". Precisamente de esa condición que conoce desde que era una niña, también hablaba, y lanzaba unas palabras duras dirigidas a su madre biológica. La misma que, según sus palabras, está muerta para ella. En parte, por gratitud a esa familia en cuyo seno creció. Pero, a la vez, porque, ahora que tiene su propia hija, le cuesta mucho más trabajo entender que la entregaran en adopción. Aunque, en cierto modo, también empatiza. Pero lo mejor es rescatar las palabras de Peleteiro para entender ese mapa de sus emociones.
"Imagínate dar a luz y tener que darla. Me puedo morir. Solo de pensarlo, me dan ganas de llorar", comenzaba. "Toda mi vida he sabido que soy adoptada, siempre lo he sabido y mis padres lo han tratado con total naturalidad. En el 2016 le dije a mi madre que mi madre biológica había muerto. Y mi madre me dijo: ¿qué dices, Ana?'. Ella fue quien me dijo que me abandonó", era el relato vital ante el que Vicky no podía apartar la mirada de quien tenía delante.
Ana, que nunca ha intentado buscar a su madre biológica, remataba este asunto: "Yo prefiero quedarme así. He recibido un amor tan bonito y tan puro por parte de mi familia... A mi madre biológica no le guardo ningún rencor. Me ha hecho el mejor regalo de mi vida, mis padres".
el mal momento en los juegos olímpicos
Por supuesto, no faltaba el apartado en el que tocar su participación en los Juegos Olímpicos de París de este verano. Esos en los que partía como una de las grandes esperanzas españolas para regresar con medalla, y que terminó convirtiéndose en una decepción. También para ella misma, quien asume que no estaba en el mejor momento psicológico para afrontar la competición.
"El atletismo es un deporte individual en el que te juegas todo a un día. Y que ese día se pueden dar cien mil circunstancias para no dar lo mejor de ti. Me daba miedo lesionarme. Pensé que podía verme con 28 años, una hija, una lesión que me aparta dos años. Estaba en un momento tan sensible anímicamente que cualquier cosa que pasara me podía apartar de mi objetivo, que era seguir al más alto nivel", es la explicación que ofrecía sobre todo lo que se le pasó por la cabeza en el momento decisivo.

