El error que cometes al cocer los huevos según la ciencia: Javi y Mar te cuentan la clave

Javi Nieves y Mar Amate han analizado el error que cometemos cada vez que cocinamos huevos duros según la ciencia y cuál sería el método correcto 

Javi y Mar huevos
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El error que cometes al cocer los huevos según la ciencia: Javi y Mar te cuentan la clave

Iván Mosquera

Madrid - Publicado el - Actualizado

2 min lectura1:53 min escucha

Este lunes, en '¡Buenos días, Javi y Mar!', hemos comenzado la semana con un truco gastronómico recomendado por la ciencia. Un método de cocinar los huevos duros totalmente diferente al que solemos utilizar y que nos demuestra el error que cometemos a diario. Si quieres un huevo cocido en el punto ideal, el hueco duro perfecto, solo tienes que seguir leyendo y seguir al pie de la letra los consejos de Javi Nieves y Mar Amate. 

EL HUEVO DURO PERFECTO

Como decimos, la mañana comenzaba con un consejo culinario de excepción. “Nosotros estamos aquí hablando de los huevos Rujamar, que tienen una trazabilidad, que hay una investigación detrás, que se hace todo lo posible para que los huevos lleguen lo más rápido de la granja a tu casa. Pero ahora luego llega el cocinar el huevo. Bueno, pues también hay ciencia para que el huevo cocido sea perfecto, arrancaba exponiendo Javi Nieves.

La ciencia es clara al respecto. La yema y la clara tienen diferentes temperaturas de coagulación. La clara comienza a coagularse entre los 60 y los 63 grados, y se solidifica completamente cerca de los 80°C. Mientras que la yema empieza a cuajar entre los 65 y 70 grados centígrados, pero sigue siendo cremosa hasta los 75°C.

Por lo tanto, la yema se cuece antes que la clara en términos de temperatura, pero la clara suele tardar más tiempo en alcanzar su punto ideal debido a su mayor contenido de agua y proteínas específicas que necesitan más calor para solidificarse por completo.

RYC91F Hard boiled egg on wooden background

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DOS CACEROLAS

Datos que comenzaba explicando Javi Nieves: “La temperatura de cocción de la yema y de la clara es distinto. Mientras que la yema se cuece rápidamente, la clara tarda más tiempo en cocerse. Entonces, lo que se ha llegado a la conclusión, después de verdad, dinámica de fluidos computacional y demás investigaciones, han llegado a la conclusión de que hay que poner dos cacerolas”.

La clave reside en que cada una de ellas esté a una temperatura determinada: Una con agua hirviendo a 100 grados y la otra con agua a 30 grados. Y cada dos minutos tienes que cambiarla de un sitio a otro. Exactamente cada dos minutos. Para cocer el huevo. Durante 32 minutos en total. De esta forma tienes el huevo en su punto ideal y con las proteínas perfectas y el sabor perfecto.

Cazuela con huevos

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Este método de cocina de precisión busca que la clara (que tarda más en cocerse) y la yema (que cuaja antes) alcancen el punto ideal al mismo tiempo, evitando que una quede sobrecocida mientras la otra aún está cruda. Es un proceso laborioso, pero quienes lo han probado aseguran que el resultado es un huevo cocido con una textura excepcional.

“Como si te lo hacen en cordon bleu”, apuntaba Mar Amate. “Una cosa exquisita. ¿Tú quieres un huevo perfecto? Pues eso cuesta trabajo, que lo sepas. Son 32 minutos a una cacerola a 100 grados, la otra a 30, cada dos minutos haces el cambio, detallaba Javi Nieves.

“Pues que tenga tiempo que lo prueben, parece perfecto. Si quieres un huevo bueno, un huevo rico, pues ahí lo tienes. Voy a abrir una ventana al pasado, por lo menos yo ayer lo hice. Hice ayer arroz a la cubana con unos huevos fritos. Estaba el arroz a la cubana... que volví a los 13 años cuando vivía con mis padres”, terminaba contando como anécdota Mar. Y es que los huevos nos gustan de todas las maneras posibles.

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