Pablo García, el 'influencer' que abandona las redes para abrazar el sacerdocio: el día que trabajó con Sofía Ellar y el mensaje que le dedica la cantante
Sofía Ellar se deshace en elogios hacia Pablo García, quien dejará en 'stand by' el Instagram con casi 700.000 'followers' para atender la llamada de Dios

Pablo García, el 'influencer' que lo deja todo para seguir el camino de Dios, junto a Sofía Ellar
Publicado el
3 min lectura
Si abrimos su cuenta de Instagram, roza los 700.000 'followers'. Una cifra más que considerable como para denominar a Pablo García como 'influencer'. Un camino que ha amasado con paciencia y dedicación y del que, ahora, va a apartarse. Lo hará de manera paulatina y para atender la llamada de Dios. Porque, si durante estos cuatro años ha tratado de transmitir el mensaje de Fe a través de sus redes sociales, ahora siente que debe centrarse en el sacerdocio.
"'Hazle caso a lo que te diga el corazón'. Es una frase que hoy en día escuchamos mucho y que, si no se confunde con las ganas o con un sentimentalismo inmaduro, supone una verdad como un templo. Para mí ese es el verdadero éxito en la vida: hacer y vivir la vida que un día Dios pensó para mí; hacerle caso a su voz en mi corazón más profundo", comienza al lado de un vídeo, en blanco y negro.
Recuerda esta etapa, ya, con el regusto de quien se recubre de un halo de pasado: "Han sido casi cuatro años maravillosos en los que desde el primer día soñé con llevar el amor de Dios a través de esta pantalla. He tenido momentos buenos y momentos de bajona. He podido viajar y conocer mundo; vivir cosas que en mi vida me habría imaginado, teniendo la oportunidad de compartirlas con mi familia y amigos. He sido -y sigo siendo- muy feliz".
Una marcha paulatina
Pablo recuerda el punto más positivo de este camino: "Pero sin duda el mayor regalo que me llevo de esta cuenta son los milagros, continuos, de personas contándome y abriéndome su corazón. Acercamientos a la fe, inquietudes y, por supuesto, desahogos. Ese ha sido mi mayor regalo. Qué pena que no haya podido atender como me habría gustado, cada mensaje y a cada persona". Y añade: "Soy consciente de que es una decisión que seguramente “el mundo” no entiende: una vida cómoda, una estabilidad, ciertos lujos y “pocas preocupaciones”, pero repito: ¿De qué me sirve todo eso si mi corazón anhela y me grita otra vida? Yo me niego a conformarme".
"No sé si volveré en unos meses por aquí. Ya se verá. Por lo pronto, este mes de septiembre seguiré subiendo cosas con normalidad y te seguiré compartiendo mi vida, preguntas que puedan surgir a raíz de este vídeo, comentadas con mi madre y lo que vaya surgiendo. También tengo compromisos con marcas que tengo que respetar y que quiero hacer bien, como he procurado hasta hoy", explica la hoja de ruta más inmediata.
García termina con una petición: "Lo que te pido es que si quieres, que reces por mí. Para que no me guarde nada. Para que mi entrega sea entera, aunque no vea resultados ni frutos. Para que, también en los momentos malos, me repita una y otra vez: solo Dios basta. ¡Gracias por todo! Te rezo".
El día que trabajó con Sofía Ellar
Entre los múltiples mensajes que ha recibido en las redes, nos vamos a detener en el de alguien que ha formado parte de la mejor variedad musical que te ponemos en CADENA 100. Porque Sofía Ellar ha querido recordar cómo fue ese día en el que unieron esfuerzos y trabajaron juntos en una de las promociones de la cantante.
"Querido Pablo. Antes de nada, me vas a perdonar la foto pero quisiera contarle a la gente cómo te conocí y cómo te dejaste enredar en un papel de tipo malo, tóxico y turbio llamado JOHNNY BRAVO", es la introducción que hace antes de extenderse: "En uno de los momentos más tristones de mi vida apareciste en mi vida gracias a nuestro amigo Pacheco. Recuerdo quedar a tomar algo por Moncloa -tú y tus indiscutibles Nesteas-. De alguna manera supiste ver mucho más allá de mis ojos tristes y un corazoncito que se tambaleaba: es entonces cuando decidiste poco a poco volver a acercarme a Dios sin presión. Tú las ibas soltando, me mandabas foto CADA DÍA de la Iglesia a la que te acercabas a horas locas para pedir por todos y también por mí. Tengo tus cartas de amigo más que guardadas y recuerdos de pallets volando por la ventana de mi casa en un momento de mudanza total".
"Cierto día maquinando una locura artística de un alterego con peluca, piercing, uñas largas y tatuaje falso… me senté a valorar en posibles actores para hacer de 'malo'. Recuerdo que entraste por la puerta de casa y te dije… oye, tú… ¿me harías de malo malísimo en un videoclip? Tu contestación no pudo ser más tú: 'Yo no he actuado en mi vida pero dime qué tengo que hacer y vamos palante'", continúa narrando esa experiencia.
Ellar le reconoce su talento ante la cámara: "Ni en mis mejores sueños me hubiese buscado a un mejor actor. Salíamos de rodar a altas horas de la noche e ibas con tu calcamonía a seguir rezando por todos nosotros. No te dejábamos quitártela porque al día siguiente madrugón y seguíamos siendo malos!!! Mis hermanos, me decían… “tú no lo haces nada mal pero lo que es un desfase es este Johnny Bravo!!!!” Y así, sin despeinarnos (pero muchas noches sin dormir y más horas de rodaje) hicimos el papel de nuestras vidas".
Y remata con esas palabras de arropo hacia el paso que ha decidido emprender: "Has demostrado y a la vista está que vales para lo que te propongas, que no tienes límites ni fronteras, que tu amor es infinito, y con todo eso que la vida te ha dado, hoy decides entregarle tu vida a Dios. ¡Que nos pille confesaos! Allá vas, Pablo infinito. Te adoro, mucho... valiente y LIBRE".

