La reflexión de La Vecina Rubia sobre la muerte de su padre: "Él era siempre mi primera llamada"
La Vecina Rubia remueve a sus seguidores con un mensaje cargado de emotividad alrededor de lo que echa de menos a su padre

La Vecina Rubia y el vacío que le dejó la muerte de su padre
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Muchos de los personajes famosos o conocidos que tenemos en las redes sociales, las usan para desahogarse y, en ocasiones, esas palabras vertidas al espacio digital, se convierten en lecciones. Eso es lo que ha pasado con el último 'post' de La Vecina Rubia. La 'influencer' ha dejado una reflexión sobre esas personas que nos faltan y a las que siempre escribíamos al aterrizar nuestro avión y que, en su caso, era su padre. Y, a la vez, hay una especie de mensaje velado sobre un desierto que, en estos momentos, está atravesando y para el que necesitaría a ese hombre al que tanto echa de menos.
"¿Sabes esa sensación de aterrizar y escribir deprisa a alguien que no se dormirá tranquilo hasta saber que has llegado bien?", es la pregunta con la que da comienzo a ese mensaje al lado de un carrete de imágenes y tras la que resuena la rotundidad de una respuesta que, se nota, aún escuece: "Yo perdí a esa persona: mi padre".
Para ella, nada volverá a ser lo mismo. Ni siquiera saber que cuenta con otros soportes que no le dan esa tranquilidad emocional que le reportaba su padre. "Y aunque ahora escribo a otras personas cuando bajo del avión, en cada vuelo siento un pellizco en el corazón, ese que me recuerda que ya no puedo avisarle", explica antes de ponernos en situación de otro escenario en el que le ocurre algo similar: "Me pasa igual con las noticias. Buenas o malas, él era siempre mi primera llamada. Si eran muy malas, las disfrazaba de buenas hasta que sonara a esperanza".
La mirada de aprobación
"Hoy le contaría una verdad a medias: que todo estará bien, que igual que este verano ha sido distinto, el otoño también lo será, y que lo diferente no siempre significa peor. Él me miraría con esos ojos verdes que aún me iluminan, y sonreiría, convencido de que podré con todo", se sincera ante esa comunidad de seguidores que, por lo que leemos en los comentarios, no han dudado en darle soporte emocional desde el primer momento.
Fantasea con la idea de que, desde allá donde esté, la mirará con la satisfacción de quien da el visto bueno a los pasos con los que está afrontando el camino: "Y yo sé que ahora me sonríe desde arriba, porque cuando se fue, me dejó un salvavidas: una persona que me protege para siempre. Y no solo eso: también me dejó a vosotras, tres millones de amigas que llenáis mi buzón de mensajes de cariño y hacéis que los días pesen menos".
Y a pesar de no ser lo mismo, de que ese consuelo que le llega desde distintas pates jamás será comparable, no se olvida de reconocer la fortuna de estar rodeada de gente que la respalda, la respeta y la quiere: "Gracias, amigas. Este verano iré a ver el mar y cuando llegue, os escribiré. Porque al final, estar rodeada de tanto amor es como aterrizar siempre en casa. ¿A quién escribes tú siempre cuando aterrizas?".

