Mario Vaquerizo saca a la luz lo que enamoró a Alaska de él: "La tengo como los chimpancés y grito como ellos"
Mario Vaquerizo tiene muy claro cuál es el detalle de su anatomía por el que consiguió conquistar a su mujer, Alaska

Mario Vaquerizo y los pelos en las axilas con los que enamoró a Alaska
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Son una de esas parejas que han tenido que sobrevivir a los rumores y especulaciones de crisis matrimoniales continuas. Hablamos de Alaska y Mario Vaquerizo, un matrimonio peculiar que ha sido capaz de capear todos los temporales que se les han lanzado desde los medios de comunicación. Para ello, la seguridad del amor que se profesan y sobre el que no se muerden la lengua a la hora de hablar en esas entrevistas que conceden con cierta frecuencia. Como la de anoche en 'El Hormiguero', donde él acudía al lado de sus compañeros de Nancys Rubias.
Era allí donde, con ese tono de sentido del humor que le imprime a todo, Mario se sinceraba sobre aspectos íntimos de su vida conyugal. En concreto de un detalle de su anatomía que tiene cautivada a la cantante de Fangoria. "Mi mujer se enamoró de mi porque me vio un poco mono, es decir, simio", era esa sorprendente frase que lanzaba. "Dice que lo que le encanta es la implantación capilar que tengo en la axila", añadía antes de decir una de esas frases que uno no sabe muy bien cómo tomarse: "La tengo como los chimpancés y grito como ellos".

Alaska y Mario posando en un photocall
Unas palabras que daban pie a una delirante parte de esa charla en la que el cantante sostenía que, a partir de ahora, se haría llamar "Chita Vaquerizo". Y una declaración dentro de esa conversación en la que, por supuesto, se hablaba del accidente que sufrió, cayéndose desde tres metros de altura desde el escenario de uno de sus conciertos, y de las consecuencias que, aún hoy, arrastra. Esas que le llevan a dormir con un 'complemento', además de con su esposa.
Un acidente muy aparatoso
Era en una visita anterior a este mismo programa dirigido por Pablo Motos donde Mario contaba: "Duermo con esto, con el collarín y con Alaska. Me protege mucho el collarín porque me muevo mucho". Unas palabras que llegaban después de explicar cómo ha tenido que afanarse para recuperar su voz, porque la caída también afectó a su instrumento principal de trabajo: "La laringe la tenía aplastada y ahora estoy haciendo muchos ejercicios. Lo cierto es que podría haber sido mortal, pero hay que reírse".
Su compañero Miguel intervenía para ofrecer la impresión que le recorrió el cuerpo nada más ver la caída: "Yo nunca me había quedado en shock y esa fue la única vez. Con los ojos blancos. Nunca me había pasado". Por su parte, Marta, hermana de Mario, además de compañera de agrupación musical, añadía: "Yo bajé corriendo, me daba igual todo. Era mi hermano. Al principio no le di importancia, pero eran 3 metros de altura. Mario no quería ir a ningún sitio y al final se quedó ingresado".
Hay que recordar que este accidente tuvo lugar en octubre de 2024, durante la celebración de Horteralia Cáceres. Vaquerizo, más allá de los problemas con sus vértebras y de tener que permanecer hospitalizado durante semanas, llegó a quedarse sin visión. Algo que, tras los compases iniciales, le indicaron que terminaría por recuperar, como así fue. Y una condición que llegó, casi a la vez, que ese problema, también en la vista, de una Alaska a la que nos hemos acostumbrado a ver con un parche pirata.

