María Amores y las emociones alrededor la experiencia 'heavy' de la maternidad primeriza: "Ese pensar que ya no hay vuelta atrás, no se aceptan devoluciones"

María Amores echa la vista atrás para rescatar los miedos e inseguridades de aquella primera vez de tres que se convirtió en madre

María Amores y las sensaciones de la 'heavy' experiencia de la maternidad primeriza

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María Amores y las sensaciones de la 'heavy' experiencia de la maternidad primeriza

Redacción digital

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Hay maneras y maneras de felicitar el cumpleaños a los hijos y, sin duda, la de María Amores, mujer de Ion Aramendi, al mayor de sus descendientes al lado del presentador, es de las que, cuando menos, te dejan dándole una vuelta en la cabeza por un rato. 13 años hace que experimentó, por primera vez, lo que era la maternidad y, al lado de un carrusel de fotos en las que se puede ver la evolución del niño, esta ha querido intentar explicar las sensaciones y sentimientos que le inundaron en ese instante concreto de su biografía. Sin duda, de las líneas más importantes.

"Me han pasado muchas cosas 'heavies' en esta vida. Pero nada como ser madre. Nada como ser madre por primera vez", son las tres primeras frases con las que deja sobre la mesa alrededor del que va a versar un 'post' cargado de los miedos que siempre azotan a un debutante, sea de lo que sea, y, a la vez, todos esos matices de amor y cariño que se mueven alrededor de una experiencia como esta.

Las emociones 'heavies' de la experiencia

María intenta ir dando las claves de ese camino. Las etapas o paradas que fue haciendo su alma dentro del mismo: "Como todas las cosas 'heavies', el 'shock' inicial de convertirse en madre, es Heavy, ni bueno ni malo, Heavy con matices, claro. Los primeros días enfrentándome a la maternidad fueron muy convulsos. Estaba agotada. Estaba asustada. Estaba desdoblada. Estaba emocionada. Me sentía más vulnerable que nunca. Descolocada. No sabía gestionar demasiado bien ese amor tan visceral, tan esperado y desconocido a la vez, tan arrollador. Ese sentimiento de responsabilidad que jamás antes había sentido, ese pensar que ya no hay vuelta atrás, no se aceptan devoluciones, esa persona es cosa tuya, muy Heavy. Las otras maternidades, de entrada, han sido más locas, pero más fáciles". 

"Ya sabía lo que era eso. Pero con Ion lo aprendí todo. Y 13 años después sigo aprendiendo y sufriendo por tanto amor incontrolable. Y me parece 'heavy' que ya mida 1,72, que ya no es tan mío, que va y vuelve solo, que no me busca tanto, que tiene sus secretos…A veces echo de menos que sea pequeño y dependa de mi para todo", manifiesta cómo ha ido avanzando, con el paso de los años, ese niño que se convertiría en hermano mayor, primero, cuatro años más tarde, con la llegada de Lucas; después, en 2022 cuando nacía Marieta.

Conclusión final perfecta

A Amores se le cae la baba al recordar cómo quienes tratan con Ion les lanzan piropos. A fin de cuentas, buena parte de lo que es cada niño, se debe a lo que se les inculca en esa casa en la que, como han manifestado en diferentes ocasiones, sus tres hijos cuentan con límites y reglas que aligeran la convivencia. "Siempre nos hablan muy bien de él, sus amigos le adoran, se hace querer, supongo que algo habremos tenido que ver…Y me siento muy orgullosa de él. Ha sabido aprovechar lo que le hemos querido transmitir a través de nuestra manera de educar y sobre de cómo tratar a los demás y a uno mismo", es lo que se puede leer antes de ese remate con unas frases de compromiso y que firmar un final de texto redondo: Amor no le va a faltar, de eso estoy segura. Y con eso me basta. FELICIDADES ION. 13, tú número".

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