La desgarradora historia de María Amores y su parto a los 45 años: "Locura, ruidos y me voy a negro"

La mujer de Ion Aramendi ha compartido en su cuenta de Instagram cómo fue dar a luz a su tercera hija, Marieta

María Amores en redes sociales

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Noelia Borghini

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María Amores ha celebrado junto a Ion Aramendi el tercer cumpleaños de su hija Marieta. Para conmemorar la fecha de manera apropiada, la periodista ha compartido cómo fue dar a luz a la pequeña de la casa.

La periodista aparecía por historias de Instagram para plasmar su desgarradora narración del día que dio la bienvenida al mundo a su hija. "Hace 3 años cumplía 40 semanas de embarazo, tenía 45 años. Por protocolo me tenía que presentar en La Paz a parir aunque Marieta no daba señales de querer salir. Tardé un día entero en reaccionar y sentirme 'un poco' de parto".

de la felicidad al caos

Con una fotografía de sus pies hinchados y otra de Ion "haciéndole la vida más amena" ayudando con lo que podía, María dejaba ver que todo comenzó correctamente y que "el tercer parto iba a estar chupado, todo un paseo". Nada más lejos de la realidad: "El tema es que estuve mucho tiempo empujando y Marieta venía mirando para arriba y 'parecía grande' y se encajaba. Pasaban muchos médicos por allí, demasiados... Hasta que llegó la jefa de servicio y les echó una buena peta a todos y me mandó a quirófano. Intentaron parto con aparatos y finalmente decidieron cesárea. Oigo: 'Aquí está Marieta, sí que es grande. Madre mía, menudo lechoncito'".

Hasta este momento todo parecía evolucionar correctamente, pero Amores desvelaba lo que ocurrió: "Me la enseñan y de repente locura, ruidos, nerviosismo, echan a niña de a padre de quirófano y mucho frío, miedo y me voy a negro... Me despierto. Sola. Llena de cables. Sin Marieta, sin Ion. Uno de los peores momentos de mi vida. Me explican que estoy en observación. Que se me reventó el útero. Me han metido un globo dentro. Que no me puedo mover. Que he perdido mucha sangre y que la niña está con su padre. No tengo móvil, no puedo beber agua. Lloro. Lloro. Lloro. Lloro".

"Una de las señoras de la limpieza les llama la atención a las enfermeras porque no paro de llorar y deciden avisar a los médicos para que permitan a Ion traerme a Marieta porque yo no me creía que estuviera bien. Quería verla, estar con ella, olerla y no separarme jamás. Viene un médico y me dice que estoy grave, que he estado unos segundos 'ahí, ahí' y que lo importante es que me recupere pero le imploro ver a mi bebé. Lo consigo... Y me traen a mi niña...", explicaba sobre la angustia vivida. 

"Nos conocemos un día después. Volví a vivir. Se la volvieron a llevar pero yo ya empecé a recuperarme vertiginosamente y en menos de otro día me mandaron a planta con ellos. Su padre se encargó de ella solito desde el minuto 1 sin saber muy bien cómo iba a ir la cosa conmigo. Fue brutal. Estuvimos varios días allí porque yo no me podía mover y necesitaba transfusiones y él fue madre y padre. Un 10. Y hasta hoy, tras años después, vamos a celebrar el cumpleaños de Marieta y a la madre que la parió que soy yo".

"lo inoportuno te obliga a mirar desde otro ángulo"

A través de una sentida publicación en esa misma red social vemos un vídeo de la pequeña en su cumple y debajo leemos el siguiente texto: "Lo inoportuno interrumpe, descoloca, fastidia. Pero a veces también revela. Porque lo inoportuno te obliga a mirar desde otro ángulo, a improvisar, a crecer. A atreverte, probarte. Te saca del guion, pero también te da el mejor material para escribir uno nuevo. Y eso es MARIETA en nuestras vidas. No planificada. Inoportuna. Increíble".

Porque Marieta lo es todo en su casa y seguirá dando todas las alegrías posibles, dejando claro que "quizás algo a destiempo es lo mejor que te puede pasar sin saberlo"

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