Un poco de luz - T01 x E02 - Lucía Galán: cómo la pandemia ha cambiado la salud mental y el desarrollo de nuestros hijos
Javi Nieves charla con Lucía Galán, conocida en redes como Lucía mi pediatra, sobre los efectos que ha tenido la pandemia en nuestros hijos.
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Lucía Galán Bertrand, pediatra de renombre y autora de múltiples libros sobre crianza y salud infantil, se ha convertido en una voz indispensable para entender cómo la pandemia ha afectado la salud mental de los jóvenes. Con más de dos décadas de experiencia en la pediatría y una presencia destacada en redes sociales, donde es más conocida como Lucía mi pediatra y cuenta con más de un millón de seguidores, Lucía ha utilizado su plataforma para ofrecer orientación y apoyo a familias que enfrentan los retos de criar a una generación marcada por la pandemia de COVID-19. En su más reciente intervención, Galán abordó temas cruciales sobre el impacto psicológico y social de la pandemia en niños y adolescentes, así como el papel fundamental de los padres en este proceso.
Un aumento alarmante en los trastornos mentales tras la pandemia
Uno de los temas centrales de la intervención de Galán fue el notable repunte en trastornos mentales como la ansiedad, la depresión, las autolesiones y los intentos de suicidio entre adolescentes. La pediatra señaló que las cifras actuales son alarmantes y superan con creces las observadas antes de la pandemia. "Hemos visto un repunte muy importante en diversos trastornos mentales muy enfocados en la adolescencia; trastornos de ansiedad, depresión, autolesiones, intentos de suicidio", comentó Galán.
Aunque la pandemia ha sido un evento traumático para muchos jóvenes, Lucía hizo hincapié en que no todos están condenados a sufrir sus efectos a largo plazo. Según ella, la clave está en convertir esta experiencia en una oportunidad de aprendizaje y resiliencia para nuestros hijos. "Ha sido un evento realmente traumático para algunos de ellos, no para todos, pero que como todo en la vida, se puede superar y al final se trata un poco de que esto sea aprendizaje para todos", añadió.
La sobreexposición tecnológica en detrimento de la salud mental
Galán también destacó cómo la pandemia ha transformado la relación de las familias con la tecnología, observando un cambio significativo en la actitud de los padres hacia el tiempo que sus hijos pasan frente a las pantallas. "Los padres estábamos más concienciados en limitar el tiempo de uso de pantallas, en fomentar más las actividades al aire libre, el deporte... Y después de la pandemia fue como tirar un poco la toalla porque abusaron de una forma desmedida de las pantallas. Ahora volver a la era prepandemia es casi imposible", señaló. Este cambio ha llevado a que los niños y adolescentes estén más expuestos a la tecnología y las redes sociales de manera precoz y abusiva.
Los adolescentes se vieron obligados a este uso desmedido de la tecnología ya que sociabilizaron con el móvil, pues era la única forma de interacción posible en una edad que necesita de la comunicación con otros jóvenes de su misma edad, pero no recibieron lo que necesitaban.
Este uso excesivo de dispositivos ha tenido consecuencias directas en la salud mental de los jóvenes. Las redes sociales y el ciberbullying han agravado la situación, haciendo que el entorno digital sea una fuente constante de estrés para los jóvenes.
Pubertad temprana y adolescencia prolongada
En un análisis sobre el desarrollo físico y emocional de los jóvenes, Galán mencionó que la pubertad se ha adelantado en las últimas décadas, en parte como respuesta al estrés y los cambios sociales acelerados por la pandemia, y en parte por el uso de la tecnología. "Ahora las niñas entran en pubertad antes que hace 20-30 años". Peor no solo se ha adelantado.
Hay un alargamiento de esta etapa debido a problemas como que los jóvenes salgan más tarde del hogar, se independicen más tarde o se enfrenten a condiciones laborales poco óptimas para independizarse. Esto ha propiciado un alargamiento de la adolescencia hasta los 22 años, incluso más.
El papel de los padres en la transmisión del miedo durante la pandemia
Lucía Galán abordó un tema delicado: el impacto que tuvo el miedo generado por los padres durante la pandemia en el desarrollo emocional de los niños. Según su experiencia, muchos padres no supieron gestionar el miedo y la ansiedad, transmitiendo esas emociones a sus hijos de forma casi automática. Los hijos ven a sus padres como su gran referente y si los padres sienten miedo, los hijos también lo perciben y lo interiorizan.
Para Galán, es fundamental que los padres trabajen en su propia estabilidad emocional, ya que los niños y adolescentes se basan en la reacción de los adultos para moldear sus respuestas ante situaciones difíciles. "Aquellos niños que vivían en un entorno donde el padre y madre o las figuras principales gestionaron la pandemia de una forma sensata, tranquila, coherente, sin pánico y sin fobias, pues ellos pasaron la pandemia, te diría, casi que sin pena ni gloria", comentó Lucía.
Claves para una educación saludable: respeto, comunicación y amor
La pediatra enfatizó la importancia de tres pilares esenciales en la educación de los hijos: respeto, comunicación y amor incondicional. Estos elementos, según Lucía, son fundamentales para criar a una generación equilibrada y emocionalmente saludable. Que los niños se sientan escuchados, comprendidos y aceptados, especialmente en la adolescencia, cuando empiezan a tomar decisiones importantes por sí mismos, es capital para su buen desarrollo.
Además, Galán subrayó que, aunque la generación post-COVID es más tecnológica y enfrenta desafíos únicos en términos de salud mental, también tiene un futuro prometedor si cuenta con el apoyo adecuado de sus padres.
Conclusión
Lucía Galán Bertrand nos ofrece una perspectiva alentadora sobre cómo, a pesar de los desafíos que ha traído la pandemia, nuestros hijos no están definidos por este difícil momento. Con el apoyo de sus familias y una mejor gestión del uso de la tecnología, esta generación post-COVID puede superar los obstáculos y crecer más fuerte que nunca.

