Nil Moliner y la línea roja que le sirvió como punto de inflexión: "Tengo que parar, lo estoy pasando mal"
El catalán se sincera en una entrevista exclusiva para la revista ELLE, donde confiesa el colapso emocional que sufrió en pleno éxito y cómo ha aprendido a priorizar su salud mental antes que los escenarios

Nil Moliner
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Nil Moliner es, para muchos, sinónimo del buen rollo en la música de nuestro país. Sus canciones son explosiones de color, optimismo y energía que nos invitan a bailar incluso en los días más grises. Sin embargo, detrás de esa eterna sonrisa se escondía una realidad mucho más compleja que el artista ha decidido destapar en el último número de la edición española de la revista ELLE. En una charla sincera y valiente dentro del especial 'Music issue' de mayo, Nil revela el momento exacto en el que hizo que su mundo se parase: cuando tuvo que plantarse ante todos y admitir que no podía más.
"No estaba bien"
Todo ocurrió en 2022. Mientras su carrera volaba alto a través de una gira interminable y sus números 1 sonando por todos lados, Nil Moliner estaba viviendo un momento de vacío emocional: "Tuve que decir 'basta' , sentarme con mi discográfica y mi equipo y decirles: 'Tengo que parar, lo estoy pasando mal'", confiesa en las páginas de ELLE. Aquel gesto, que para muchos podría haber puesto en riesgo su buena racha profesional, fue un acto de pura supervivencia para él.
Esta reflexión que ahora nos recuerda el artista es poderosa, porque admite sin ningún tipo de pudor que la presión de la industria y el ritmo frenético lo llevaron a un colapso emocional que le obligó a estar un año y medio fuera de juego para reencontrarse a sí mismo.
Rompiendo un mito
Uno de los puntos más interesantes de la entrevista es cómo Nil confronta su propia imagen pública. Se le ha etiquetado como el artista de la felicidad, así que admitir que no estaba bien casi se convirtió en un proceso de liberación: "A veces te comes un montón de mierda", explica con naturalidad, reconociendo que él también convive con la ansiedad, los miedos y los días de absoluta oscuridad.
Esta humanización de su figura es el pilar principal que vertebra su nuevo proyecto, donde el artista subraya la importancia vital de la salud mental en una profesión tan volátil como la música: "He aprendido a poner límites para que mi ritmo de trabajo no acabe con mi salud".
'Nexo', El disco nacido de la sanación
Este proceso de crisis y posterior recuperación ha cristalizado en 'Nexo', su trabajo más personal hasta la fecha. Para Nil, este álbum se ha convertido en la canalización de todo lo que él ha vivido durante su retiro temporal. Es su forma de poner orden al caos y de encontrar esa estabilidad emocional que le hacía falta incorporar urgentemente a su día a día.
A pesar de haber caído en ese aparete pozo sin fondo, el catalán no ha perdido la pasión por lo que hace. De hecho, asegura que el escenario sigue siendo su motor, pero ahora lo vive desde otra perspectiva. Su nueva gira, que arranca este próximo 8 de mayo, es la prueba de fuego de este Nil renovado: uno que prioriza el disfrute y la conexión real con el público por encima de las cifras o una autoexigencia tóxica.
Un regreso con conciencia
Nil recuerda sus orígenes en ELLE y cómo la música siempre ha sido su lenguaje, pero ahora ese más honesto que nunca. Ha pasado de buscar la aprobación constante a buscar la paz interior. Con frases como "la música tiene el poder de llevar alegría, pero primero tengo que sentirla yo", el artista cierra una etapa de introspección para volver a los escenarios con las pilas cargadas y, sobre todo, con la lección aprendida.
Así, Nil Moliner vuelve a demostrar que ser valiente no solo es subirse a un escenario ante miles de personas, sino saber bajarse de él a tiempo cuando el alma te lo pide. Una lección de vida que nosotros hemos aprendido gracias a él y que llega a través de una de sus entrevistas más maduras y necesarias.

