Adele, tiempo de barbecho: el ‘modus operandi’ de la diva de la música que ya hemos visto en otras ocasiones
Adele se rige por una estricta estrategia de no lanar al mundo nada que no cumpla unos estándares de calidad y hemos asistido a varios parones en su carrera

Adele y el 'modus operandi' de descansar cada cierto tiempo para mantener la calidad
Madrid - Publicado el
2 min lectura
“No tengo ningún plan para nueva música en absoluto. Quiero un gran descanso después de esto y creo que quiero hacer otras cosas creativas por un tiempo”. Estas eran las palabras con las que Adele anunciaba, en una entrevista en Alemania en julio de 2024, que una vez finalizada su residencia en Las Vegas, se tomaría un tiempo de descanso. La exigencia en ese ‘show’ que nos regaló momentos tan mágicos como ese abrazo con una Céline Dion entre el público.
El 24 de noviembre, entre lágrimas e incidiendo en que no sabía cuándos sería la siguiente vez que se pondría delante del respetable, Adele se bajaba del escenario. Lo hacía, como decíamos, con premeditación y previo aviso. Sin que nos pudiera pillar de sorpresa. Como si hubiera preparado el terreno. Igual que se prepara la tierra para la siembra con el necesario barbecho. Porque ese es el punto en el que se encuentra la carrera de una de las voces más portentosas de los últimos tiempos. Y lo cierto es que no es la primera vez que lo hace.
Desaparecer y aparecer, como en un truco de magia
Como en una suerte de truco de magia en el que la protagonista desparece ante los ojos de quien la admiran, en uno de esos momentos de máximo brillo, Adele ha vuelto a retirarse a meditar, a dedicarse a la familia y a explorar cuáles son las sendas que más convienen a una música con la que es capaz de marcar eras a golpe de lanzamiento.
No hay que irse muy atrás para encontrar con un paralelismo. El aterrizaje de ’30,’, en 2021, llegaba seis largos años después del anterior álbum en su discografía y de meses de rumores. Adele se ha convertido en una figura única para guardar con un recelo máximo su intimidad y reaparecer, de nuevo, como su fuera ese mago que nos deja con la boca abierta. De hecho y como decíamos, sobre aquel ‘stand by’ de su carrera se habló y escribió mucho en su día.
Incluso, en las redes sociales le preguntaban sobre nuevo material. Sobre esa vuelta que todos ansiaban. “Sigo trabajando. El virus no se ha ido y hay que ser responsables. Yo sigo trabajando”, era la escueta respuesta que ofrecía, en plena pandemia, para echar balones fuera y no dejar resquicios de luz a los ojos de la opinión pública. Es más, cuando se ponían fechas desde la prensa, tampoco tenía problemas en ser rotunda y en poner sobre la mesa esa tranquilidad que se necesita para hacer una obra tan redonda como todas las que ha puesto a disposición de su público desde que la conocimos: “No llegará en septiembre, sino cuando esté listo, pero llegará. En este momento se hace algo y hay que aplazarlo, por lo que vamos sin prisa”.
Motivos médicos y de maternidad
Quizás parte del éxito de la británica a la que conocimos, con ese primer disco de 2008. Tras ser descubierta por unas demos compartidas en MySpace. Ese saber esperar y agarrarse a la sensatez. Aunque no ha sido lo único que ha frenado una carrera lineal. Si nos vamos hasta 2011, año en el que veía la luz ‘21’, tuvo que echarse a un lado después de someterse a una cirugía en las cuerdas vocales.
Efectivamente, ella es una de esas voces que han tenido afecciones en su instrumento de trabajo y que han tenido que dejar la actividad por completo para asegurar, 100%, la recuperación. Un año más tarde, nacía Angelo, su único hijo. Entonces era la maternidad lo que llevaba a la artista a centrarse en lo verdaderamente importante.
Sea como fuere, y por unas u otras causas, lo cierto es que se ve un patrón claro en la carrera de Adele. Uno que la separa, de manera clara, de esas figuras de hoy que sacan ‘singles’, como si fuera una máquina de hacer churros. A ella le gusta reposar lo que hace y en ello reside la excelencia. De otro modo, puede que jamás hubiésemos tenido un ‘Hello’, un ‘Easy on me’ o un ‘Rolling in the deep’. Está claro que su manera de hacer es el “menos es más” y el no sacar, nunca, cualquier cosa que no cumpla con unos estándares de calidad. Made in Adele.

