El día que pensamos que el vozarrón de Adele se desvanecía

Una de las artistas más premiadas en la historia de los GRAMMY se sometió a una cirugía de urgencia que afectaba a sus cuerdas vocales

Adele posando con los 5 Grammy que consiguió en 2012

Alamy Stock Photo

Adele, en 2012, posando con los 5 premios Grammy que ganó aquella noche.

Juan Sobrino

Publicado el

2 min lectura

Las galas de los GRAMMY contemporáneas no tendrían sentido sin la aparición estelar de una de las voces femeninas más brillantes del siglo XXI: Adele. Unos premios que siempre han reconocido su talento, consagrándola como la cuarta artista más premiada de la historia con 16 gramófonos de oro; una cifra que la sitúa por encima de divas como Ella Fitzgerald, Taylor Swift o Lady Gaga

A pesar de lo impresionante del número, sabemos que es capaz de volver a superarse una y otra vez y no podemos negar la tristeza que da su retiro indefinido de los escenarios. Aun así, debemos estar agradecidos del tiempo que la vimos sobre el escenario, puesto que estuvimos cerca de no disfrutar de más de 10 años de trayectoria por culpa de una complicación de salud que conmovió a todo el mundo. Una noticia que caló como un jarro de agua fría entre los fans de la cantante británica y que, fruto de la suerte, se salvó de las peores previsiones.

EL DÍA QUE ADELE SE SOMETIÓ A UNA CIRUGÍA DE URGENCIA 

Las alarmas sonaron a finales de 2011: Adele canceló gran parte de los conciertos que tenía programados para someterse a una cirugía de urgencia. ¿La culpable? Una hemorragia en sus cuerdas vocales que le provocaba un dolor muy molesto y, obviamente, la incapacidad de cantar cómo sus fans sabían.  

Por suerte todo se quedó en un susto. Solo se trataba de un pólipo benigno y, tras una rápida operación y un breve tiempo de descanso, Adele no tardó mucho en subir de nuevo a un escenario con un objetivo entre ceja y ceja: cantar en la gala de los GRAMMY.

Su primera prueba de fuego fue la grabación con público del concierto especial de Navidad de la cadena de televisión americana NBC. Después de su actuación, explicó que su voz ya no era la de antes... Sino mejor. Aseguró que ahora podía llegar a notas más agudas y graves que antes le parecían imposibles. De la misma manera, reconoció que ahora trataba de entender su “nueva voz” para sacarle todo el potencial.

EL RESURGIR DE ADELE

Tras intensas sesiones de ensayo compaginadas con grandes jornadas de descanso, llegó la gran noche: el 12 de febrero de 2012 en la 54ª gala de los GRAMMY, Adele despejó todos los fantasmas del pasado con tan solo empezar a cantar... Porque empezó a interpretar ‘Rolling In The Deep’ a capella. Además, fue la gran triunfadora de la noche sumando 6 gramófonos. Entre ellos, el más importante: la categoría de ‘Grabación del Año’ por su álbum ‘21’.

MOMENTOS ICÓNICOS DE ADELE EN LOS GRAMMY

Cinco años más tarde la historia volvió a repetirse. Adele arrasó en los GRAMMY arrebatándole a Beyoncé el premio a ‘Mejor Grabación del Año’ por el álbum ‘25’. Cuando subió al escenario para recoger el gramófono de oro más prestigioso, sucedió un momento para la historia: la cantante británica declaró que el disco de su rival era mucho mejor. “Lemonade fue monumental, Beyoncé. Ha sido tan monumental, tan bien pensado y con un alma tan hermosa... que nosotros si lo apreciamos. Todos los artistas te adoramos. Eres nuestra luz”.

Hubo incluso quien dijo que la artista partió en dos el premio para repartirlo con Beyoncé, pero esa hipótesis se desvaneció rápido, ya que simplemente Adele rompió sin querer el gramófono y la academia se lo reemplazó por otro.

Tampoco rechazó el premio, como en el inicio algunos pensaban que haría. Como curiosidad, tan solo un artista en la historia de los GRAMMY lo ha hecho; se trata de Sinnead O’Connor, quien rechazó el premio al mejor álbum alternativo por la canción 'I Do Not What I Have Not Got' tras decir que la gala era demasiado comercial.

Temas relacionados

Programas

Tracking