Me encantaban esos pantalones tan noventeros con los que costaba sentarse sin enseñar más de la cuenta, pero que nos hacían mejor tipo -o eso creíamos-, y que tanto nos costó sustituir por los altos hace ya unos años.

Las adolescentes querían parecerse a Britney Spears y a Christina Aguilera, y a nosotras nos parecían algo ridículos al principio pero, como siempre, acabamos sucumbiendo en mayor o menor medida.


ombligo

Una de las posibles explicaciones de esta tendencia de lucir tripita es la disciplina deportiva que ya triunfa en nuestro país: la gimnasia abdominal hipopresiva, que cultiva una respiración contenida.

¿Y tú? ¿Te resistes a bajar el talle de tus pantalones, o rescatarás del armario aquellos vaqueros que llevaban castigados desde 2005?

Yo solo te digo que, aunque las modas nos influyan porque están en todas partes, que ninguna nos impida ponernos lo que nos haga sentir bien.

Un beso de Almudena Navarro.