No una casa entera, pero si una pequeña silla de camping amarrada a nada menos que 100 globos de helio. Esto es todo lo que ha necesitado un empresario llamado Tom Morgan, para sobrevolar 25 kilómetros de distancia en Sudáfrica a una altura máxima de 2500 metros.

Además, ha subido sin apenas medidas de seguridad. Una silla, un walkie talkie para comunicarse con su equipo y 100 globos de helio. Eso era todo.

Pero no era la primera vez que lo intentaba ya que fracasó varias veces en la vecina Botsuana, por lo que tuvo que cambiar el sitio de despegue a Johannesburgo. Al final, le llevó dos días inflar cada uno de los globos y esperar que las condiciones meteorológicas fueran favorables para tal viaje.

Y lo consiguió. Para poder descender tuvo que cortar poco a poco, en el aire, algunos de los globos.

La experiencia fue absolutamente genial, dijo Morgan a la BBC al tocar tierra.

Lo próximo que quiere hacer este aventurero es crear una competición de sillas enganchadas a globos de helio. ¿Lo conseguirá?

Feliz tarde, soy Dani Vara.