El truco definitivo para conseguir el melón más dulce... o la melona
No todos los melones son iguales, y por eso es importante saber cuál será el más dulce y es que no todos son 'machos'
Melón
Madrid - Publicado el
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Con la llegada del verano, empieza a aparecer en las fruterías una de las frutas favoritas de la temporada: el melón. Aunque hay muchas opciones refrescantes para el postre durante esta época del año, el melón nunca falta en nuestras casas. Sin embargo, todos sabemos que no todos tienen el mismo sabor ni el mismo nivel de dulzura.
Existen algunos trucos para distinguir los más maduros de los menos, pero también hay formas de saber cuál será más dulce. Aunque no lo creas, es el propio melón el que nos da la pista. ¿Sabías que no todos los melones son “machos”? También hay “melonas”, y, en teoría, son ellas las que deberían tener más sabor.
Las pistas
Aunque probablemente nunca te hayas fijado o no te hayas parado a pensar si significan algo, lo cual es totalmente entendible, la piel del melón está cubierta de rayas o estrías de un color amarillo. Pues bien, a partir de ahora, eso debería ser lo primero en lo que te fijes cada vez que vayas a comprar esta fruta de temporada.
Según la cultura popular y muchas teorías, los melones sí tienen género y, además, es posible diferenciarlos a simple vista. A través de esas rayas que mencionamos anteriormente, podemos saber si lo que estamos llevando a casa es un melón o una melona. En concreto, debemos observar la zona de los “picos” de la fruta y cómo llegan esas marcas hasta el final.
Si el melón que elegiste tiene líneas en la piel que van de forma longitudinal, de un extremo al otro, se dice que es un melón macho. En cambio, si las rayas se cruzan en los extremos e incluso rodean la raíz formando una especie de tela de araña, estás ante un melón hembra.
Melón y Melona
Aunque puede parecer raro que una fruta pueda tener género, así es como se ha definido, pero no es algo al azar. Pues sí que existen las flores masculinas, femeninas o hermafroditas.
Otros aspectos a tener en cuenta
Ahora que ya sabemos que, dependiendo de esas estrías que portan los melones, podemos estar cogiendo uno más o menos dulce, hay otros aspectos de la fruta que nos pueden dar más pistas para no coger uno malo.
Para saber si un melón está maduro y listo para comer, podemos fijarnos en si la piel cede. Si es así, está listo. Otra opción es olerlo: si, al comprobar que cede, además desprende su olor característico, cada vez estamos más cerca del melón perfecto. El peso es otro detalle importante, cuanto más pese en relación a su tamaño, más pulpa y zumo tendrá y, por lo tanto, más jugoso será.