La rutina infalible de Vicky Martín Berrocal para mantener la vitalidad: "El día que no entreno..."
Si quieres una rutina completa, aquí te dejamos los consejos de Vicky Martín Berrocal para una vida saludable

Vicky Martín Berrocal, 2024
Publicado el
2 min lectura
La rutina de Vicky Martín Berrocal a sus 52 años se presenta como un ejemplo perfecto de autocuidado alcanzable y sostenible, tal y como relata 'La Vanguardia', y ha hecho eco 'Lecturas', en su reciente entrevista con la diseñadora. Lejos de dietas extremas o entrenamientos imposibles, Vicky ha encontrado en el movimiento diario y pequeños ajustes alimenticios la fórmula para sentirse mejor física y emocionalmente, priorizando su bienestar por encima de cualquier exigencia externa.
Caminar y pilates, la base de su día a día
El primer gesto de Vicky cada mañana es salir a caminar, un hábito que describe como fundamental para poner en marcha tanto el cuerpo como la mente. No se trata de maratones ni de récords de distancia, sino de un paseo consciente, al aire libre cuando el tiempo lo permite o sobre cinta los días de lluvia, que dura lo suficiente para activar la circulación y generar esa sensación de haber cumplido desde las primeras horas. Este ritual matutino no solo ayuda a combatir la sedentarismo acumulado de años dedicados al trabajo creativo y a la televisión, sino que también le brinda un momento de calma antes de que arranque la intensidad del día.
A esta práctica se suma el pilates, que Vicky ha integrado como complemento esencial para trabajar en profundidad aspectos que las caminatas no alcanzan. La diseñadora sufre dolores de espalda crónicos, un problema común entre quienes pasan muchas horas sentados o en posturas forzadas por el trabajo, y el pilates le ha resultado revelador. Con ejercicios enfocados en el core, la alineación vertebral y el equilibrio muscular, esta disciplina le permite ganar fuerza sin impacto, mejorar su postura cotidiana y reducir significativamente esas molestias que antes limitaban su movilidad. A sus 52 años, cuando el cuerpo empieza a recordar cada esfuerzo acumulado, Vicky encuentra en el pilates no solo alivio inmediato sino también prevención a largo plazo, una inversión inteligente en su salud ósea y muscular que le garantiza años de independencia física.
El licuado verde y los pequeños ajustes en su desayuno
Si el ejercicio marca su actividad física, la alimentación define su estrategia nutricional, empezando por un desayuno que Vicky ha convertido en protagonista de sus redes sociales. Su propuesta estrella combina una tostada generosamente untada de pechuga de pavo, un fiambre magro pero rico en proteínas que mantiene la saciedad horas, con un licuado verde que prepara religiosamente cada mañana en la licuadora. La receta es precisa y sencilla: un buen puñado de espinacas frescas que aportan clorofila y minerales, el zumo de un limón entero para alcalinizar y vitaminar, dos rodajas finas de jengibre fresco que activan la digestión y combaten la inflamación, y media manzana verde que endulza sin añadir demasiados azúcares. El resultado es un batido de intenso color verde, refrescante al paladar y cargado de antioxidantes que preparan el organismo para las demandas del día.
Sin embargo, Vicky introduce una flexibilidad inteligente que marca la diferencia entre un plan rígido y un estilo de vida real: “El día que no entreno, estoy intentando quitar el pan”. Esta confesión resume su filosofía de equilibrio calórico consciente: cuando ha quemado calorías con pilates o caminatas intensas, la tostada de pavo completa perfectamente su gasto energético; pero los días de menor actividad, prescinde del carbohidrato para evitar acumular lo que no necesita, manteniendo únicamente el licuado como opción ligera pero completa. Así evita tanto la frustración de las restricciones drásticas como el descontrol de comer sin considerar el contexto, demostrando que cuidarse a los 52 no requiere renuncias dramáticas sino ajustes sutiles y bien pensados.

