El refugio de Sara Carbonero tras ser operada en Lanzarote y el círculo íntimo del que se rodea para afrontar la recuperación
Sara Carbonero ha encontrado su espacio de paz y los apoyos necesarios para acometer la siguiente fase de la recuperación tras esa operación inesperada en el arranque del año

Sara Carbonero y el refugio y los apoyos en su recuperación tras ser operada de urgencia
Publicado el
2 min lectura
Sara Carbonero ya está en Madrid. Llegaba hace un par de días, desde Canarias, después del movido inicio de año que ha tenido, paso por el quirófano incluido. La periodista se encontraba en las Islas Canarias dando la bienvenida al nuevo año, en compañía de su pareja, José Luis Cabrera -¿quién es él?-, y de unos amigos -entre los que estaba su amiga del alma Isabel Jiménez-, cuando sintió un fuerte dolor abdominal, el pasado día 2, que la llevó a ser ingresada, operada y a pasar unos días en la UCI como inicio de un proceso de recuperación que, ahora, continúa en su casa.
La importancia del entorno
Es ahí donde ha hallado el refugio perfecto para recomponerse antes de poder proseguir con su vida normal. En ese hogar en la madrileña localidad de Boadilla del Monte, a las afueras de la capital y muy cerca de la residencia del padre de sus hijos, Iker Casillas. Él es una de esa personas con las que cuenta cerca, sobre todo, para poder atender a esos dos niños mientras ella tenga que poner todas sus energía en estar al 100%.
A pesar de que, en marzo de 2021, disolvieron su matrimonio, el exportero del Real Madrid y la Selección Española y ella han sido capaces de construir una relación cordial por el bien de esos dos hijos que tienen en común, y el apoyo siempre ha sido mutuo. Rodeados, eso sí, de la discreción y la preservación de la intimidad que han perseguido desde que diera comienzo su relación, en el año 2009.
Sara sabe que cuenta con un círculo íntimo que la protege y en el que se está apoyando. Desde esa nueva pareja con la que acometía una relación hace, aproximadamente, un año, hasta la mencionada Isabel, que es para ella más una hermana que una simple amiga. También su hermana, Irene, que ha sido capaz de mantenerse alejada de los focos a pesar de la repercusión que tiene todo lo que hace o dice Sara. Y, sin duda, Martín y Lucas, a los que expone lo menos posible. Por su parte, su madre, Goyi, enferma desde hace un tiempo, sigue desde la distancia los pasos adelante que va dando su hija en este camino. De hecho, hace unos días, desde 'Jaleos de El Español', se subrayaba el profundo pesar de esta al no haber podido trasladarse a Lanzarote para estar a su lado en el hospital en el que permanecía ingresada.
Ellos son ese núcleo fuerte al que se aferra mientras se parapeta en esa casa blindada para evitar los 'flashes' y las cámaras de los curiosos. Una rodeada de zonas verdes que le permiten tomar algo de aire, y donde cuenta con todas las comodidades. Una casa de la que nos ha dejado ver algunas estancias gracias a las redes sociales y a esas imágenes que, aunque cada vez menos, comparte con su comunidad de seguidores. Un chalet de lujo que cuenta con una amplia terraza y hasta con un gimnasio que le vendrá de maravilla cuando coja fuerzas y pueda empezar a cuidar su cuerpo, como siempre ha hecho.
La última pista en redes
"Las últimas horas de 2025 y las primera de 2026 no han podido ser mejores. Baño en el mar, la isla más bonita y una compañía de lujo", así comenzaba el texto que acompañaba a un carrusel de fotos en su Instagram un par de días antes de que se desatara la tormenta. Es la última pista que Sara Carbonero ha dado de sí misma desde entonces de cara a la opinión pública.
De hecho, reconocía que ha bajado su actividad en esa esfera digital: "Últimamente aparezco poco por aquí pero quería desearos a todos un año lleno de paz y tranquilidad , de momentos que cuenten y de personas que sumen". Y añadía eso que le pedía al 2026, y que no se lo concedía en estos compases iniciales: "Desde hace unos años, mi deseo siempre es el mismo. Mucha salud y mucho amor para todos. Que este año traiga sonrisas, disfrute y muchos ratos de esos bonitos que nuestra alma necesita vivir".
"Buena música, ilusión, ganas y coraje para poder enfrentar los obstáculos que nos ponga la vida y actitud, siempre actitud. Que ya pasó uno más. Y aquí seguimos. Feliz año", remataba una de las comunicadoras más seguidas de nuestro país.



