La reflexión de amor propio de Antonia San Juan al afrontar el futuro con un cambio de imagen: "Ni pareja, ni novio, ni amante, ni nada"
Antonia San Juan ya terminó su tratamiento de quimioterapia y ahora se enfrenta a la recuperación fuera del hospital

Antonia San Juan en redes sociales
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Antonia San Juan ya no tiene que acudir más al médico para recibir quimioterapia, aunque sigue sufriendo los efectos secundarios. Como es ya habitual, la actriz ha compartido uno de sus vídeos en los que habla sobre cómo le va el día a día. En esta ocasión, muestra su nuevo look compuesto por un jersey fino color crema, un colgante y, como siempre, pendientes llamativos. En esta ocasión captaba la atención la pelusilla que ocupa parte de su cabeza, muestra de que la caída de cabello ha quedado en el pasado.
el fin del tratamiento
"Me está saliendo un pelo, pero me han dicho que este pelo hasta los tres meses no es un pelo válido, que es un pelo que mejor me lo rape para luego que salga el pelo normal", explica frente a la cámara antes de explicar por qué esto no es ningún inconveniente.
"no quiero ni pareja, ni novio, ni amante, ni nada"
"Y también saben qué pasa, que estoy pensando, no es definitivo porque yo, como decía mi abuela, cada vez que meo, pienso. Pero me gustaría dejármelo al uno y ya no dejarme crecer el pelo, me encantaría. Estoy cómoda y estoy a gusto", sentenciaba en su perfil. Ella argumenta que en su "próximo trabajo le ponen peluca y es muy cómodo llegar y solo tener que ponérsela". Además, no quiere estar constantemente pendiente de tener "melenón" y como "no tiene ningún interés en gustar a nadie en cuanto a eso" no le preocupa el hecho de tener el pelo más o menos largo: "A gustar a nadie, me refiero a gustar a ningún hombre, tengo cero interés. No quiero ni pareja, ni novio, ni amante, ni nada".
Porque lo importante es quererse a uno mismo y ella ha encontrado el equilibrio en esta aventura. "Pues me veo bien y lo importante es que una se vea bien. Y yo estoy muy a gusto, entonces no sé", explica Antonia. Aunque también deja la puerta abierta a un cambio de imagen en el futuro: "Con la misma dentro de un año me van a ver con un melenón, pero en principio creo que no, que a lo más que me lo dejaré cuando el pelo salga, será así, chiquitito, pequeñito, y ya está".
su última quimioterapia
Con el apósito todavía colocado en su brazo izquierdo Antonia explicaba que no solo estaba contenta por el fin del tratamiento, también por la noticia que llevaba esperando todo este tiempo: "Estoy muy contenta porque me han dicho que el tumor ya remitió, que no tengo metástasis y que estoy curada". Ella debe seguir ahora con diferentes tratamientos, al igual que cuando terminas los ciclos anteriores, y ya se prepara para esa "resaca y el mono" que viene los días posteriores a una sesión de quimioterapia.
Sus ojos llenos de lágrimas vienen desde ese deseo de curación y el esfuerzo a lo largo de estos meses: "Una vez me dijo alguien que cuando uno llora, no llora de felicidad, llora porque cree que no se lo merece, es una frase para pensarla". Porque sabe que "no es cuestión de merecértelo o no", es "estar ahí". Aunque con todo lo bueno siempre llega un pensamiento negativo, "la incertidumbre". Antonia lo tiene claro: "La voy a saber llevar y la recuperación. Cómo va a ser la vida nueva. Ya he ido metiendo elementos nuevos como el trabajo, las relaciones, los amigos...".


