La receta mágica de María Castro para el otoño: "El bizcocho de calabaza de tu vida"
María Castro sigue poniendo la mesa en esta época del año, un otoño marcado por el sabor de la calabaza, ingrediente al que la actriz se está acostumbrando a incluir en sus recetas
María Castro en redes sociales
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El horno se ha convertido en el mejor aliado de este otoño gracias a la las numerosas recetas de María Castro. En esta ocasión te traemos un bizcocho de calabaza con crumble que ella misma ha titulado como "el mejor de tu vida". La combinación entre un interior húmedo, aromático y lleno de sabor a especias, y una cubierta crujiente de avellanas y canela, ha hecho que esta receta dé la vuelta a las redes en pocos días. No se trata solo de un bizcocho más de calabaza, sino de una versión muy casera, sencilla y con ese plus de textura que lo convierte en algo adictivo.
una receta ideal
La clave está en la estructura en dos capas: una base esponjosa de bizcocho y una superficie granulada, dorada y ligeramente caramelizada. El crumble aporta el famoso crujiente que contrasta con la jugosidad interior, creando un bocado interesante desde la primera mordida. Todo ello con ingredientes fáciles de encontrar y un paso a paso sencillo incluso para quienes no se consideran expertos en repostería. En casa, el resultado recuerda a esos dulces de merienda de toda la vida, pero con un toque moderno y muy instagrameable.
los pasos de maría castro
Bajo el vídeo de Instagram en el que la actriz nos explica cómo debemos elaborar esta receta leemos qué vamos a necesitar. Este es el texto de María, aunque más abajo te dejamos los pasos desarrollados: "El bizcocho de calabaza Crumble DE TU VIDA!!!!!!!
- Ingredientes del crumble! -50 g harina - 60g azúcar moreno - 50 g mantequilla en cubos - 50 g de avellanas picadas - 1/2 cucharada de canela Lo mezclamos todo. O bien con las manos o bien con un tenedor y lo mantenemos frío en la nevera. Mientras vamos con el bizcocho
- Mezclamos los ingredientes secos: - 200 g harina - 100g azúcar blanca - 60 g azúcar moreno - 1/2 cucharadita canela - 1/2 cucharadita nuez moscada - 1/2 cucharadita bicarbonato - 1 cucharadita levadura en polvo - pizca de sal
- Vamos con los húmedos: - 300 g de calabaza asada (la así en el microondas en trozos… solo 10 min en un recipiente tapado con papel film) - 2 huevos - 70 g aceite de girasol - 55 g mantequilla fundida Batimos lo húmedo. Mezclamos con espátula con lo sólido. Y lo ponemos en un recipiente engrasado y enharinado, con el crumble aplastadiro por encima. Y se va al horno a 180 unos 45min No os podéis imaginar lo bien que contrasta lo jugoso de dentro con el crunchy de fuera. Un espectáculo!!!".
la elaboración para el bizcocho perfecto
La parte superior, el crujiente o crumble, es uno de los grandes protagonistas de la receta. Su composición es muy simple: harina, azúcar moreno, mantequilla fría en cubos, avellanas picadas y canela. Es la clásica mezcla arenosa de mantequilla, azúcar y harina a la que se suman las avellanas, responsables de ese plus de sabor tostado y de una textura más crunchy. Se trabaja con las manos o con un tenedor hasta obtener una mezcla de migas gruesas y algo irregulares, ya que la forma no influye en el sabor.
El truco fundamental es mantener esa mezcla fría en la nevera hasta el momento de usarla. Al llegar al horno bien fría, la mantequilla del crumble se derrite poco a poco, el azúcar se carameliza y las avellanas se tuestan ligeramente. Esto genera una corteza dorada, crujiente y aromática sobre el bizcocho. No hace falta ninguna técnica complicada, ya que basta con integrar los ingredientes sin llegar a formar una masa compacta. Cuanto menos se manipule y más fría esté, mejor será el resultado. Debajo de esa capa crocante aparece el alma de la receta: un bizcocho de calabaza húmedo y muy aromático. La base seca está compuesta por harina, azúcar blanca y azúcar moreno, canela, nuez moscada, bicarbonato, levadura química y una pizca de sal. Esta combinación de azúcares aporta tanto dulzor como un ligero matiz acaramelado, mientras que las especias envuelven la miga en un aroma típicamente otoñal. El bicarbonato y la levadura le dan volumen y suavidad a la masa.
En la parte húmeda se encuentra el factor diferencial, la calabaza asada. En lugar de rallarla cruda, la receta propone cocinarla en el microondas, en trozos y tapada con film, durante unos 10 minutos, algo a lo que María ya nos tiene acostumbrados. Así se obtiene una pulpa tierna y lista para triturar. A esa calabaza se suman huevos, aceite de girasol y mantequilla fundida. La combinación de grasas aporta riqueza y una textura muy tierna, mientras que la calabaza añade jugosidad natural sin necesidad de añadir líquidos adicionales. Se baten bien los ingredientes húmedos y, después, se integran con los secos usando una espátula.
Una vez lista la masa del bizcocho, se vierte en un molde engrasado y enharinado para asegurarse de que no se pegue. Sobre esa superficie se reparte el crumble, presionándolo ligeramente para que quede bien asentado. De aquí al horno a 180 grados durante unos 45 minutos, un tiempo suficiente para que el centro se cocine sin resecarse y la capa externa adquiera un tono dorado oportuno.