La reacción de Cayetana Guillén Cuervo cuando es preguntada por la vuelta de Amaia Montero a La Oreja de Van Gogh tras romper su amistad
Cayetana Guillén Cuervo, muy contundente en Barajas sobre el regreso de Amaia Montero a la banda. Algo que, en su día, le costó la relación con la cantante

Amaia Montero y su conflicto con Cayetana Guillén Cuervo por una traición
Publicado el
2 min lectura
Si hay alguien cuya reacción se esperaba después de conocerse el regreso de Amaia Montero a La Oreja de Van Gogh, sin duda, esa era la de Cayetana Guillén Cuervo. Hagamos un ejercicio de memoria para recordar cómo la actriz se fue de la lengua en un 'photocall' para confirmar que su amiga estaría en esa nueva etapa de la banda donostiarra tras la salida de Leire Martínez. Lo decía, con mucha claridad y contundencia en un 'photocall'. El lío estaba servido.
A la de nuevo vocalista de uno de esos grupos que han marcado a varias generaciones de nuestro país no se lo pensaba: le hacía 'unfollow' en Instagram. Ni siquiera el comunicado de Cayetana pidiendo disculpas era suficiente para que se le quitase ese monumental cabreo que llega hasta nuestros días. Y que no tiene ninguna pinta de que vaya a resolverse. Al menos, no a corto plazo.
Así que, en medio de ese conflicto, del que abajo daremos más detalles, a Guillén Cuervo la captaban los compañeros de Europa Press en el aeropuerto de Barajas a su regreso de Ibiza, donde había pasado unos días con su marido, Omar Ayyashi. Con educación, pero siendo muy clara, tan solo dejaba una respuesta con la que, parece, deja claro que no va a pronunciarse nunca más sobre un asunto que le ha traído problemas: "Amor, no voy a hablar". Lo que se pone de manifiesto, además, es que no han arreglado absolutamente nada entre ellas.
Las declaraciones de la discordia
Hagamos un poco de memoria retrospectiva para ubicarnos y entender la dimensión del conflicto entre dos buenas amigas. Tan buenas como para que la cantante le contara, en absoluta confianza y secreto, que su regreso a la banda donostiarra era un hecho. La buena de Cayetana, con la emoción, en un 'photocall' se le iba de las manos y terminaba confirmando lo que todo el mundo quería saber. "Yo lo sé desde hace mucho. No se lo dije a nadie... Ella me pidió que por favor no lo dijera a nadie y yo no lo dije a nadie", eran las primeras frases con las que, paradójicamente, estaba faltando a su palabra. Delante de los medios, ni más ni menos.

Amaia Montero y Cayetana Guillén Cuervo
Aún daba algún detalle más, por si aquello fuera poco. "Me dijo: 'Por favor, por mi ahijado'... que ya sabéis que es la madrina de mi hijo Leo. Y no se lo conté a nadie, a nadie. Yo me eché a llorar al teléfono, vamos... Me dijo: 'Te lo voy a contar, pero porfa, Caye'. Y cada vez que me preguntabais, yo lo sabía. Estoy muy contenta", remataba sin ser consciente de las consecuencias que aquello iba a tener en su relación con la artista.
El impulso de Amaia
Como adelantábamos, lo siguiente que sucedía era que Amaia acudía a Instagram y pulsaba el botón de 'unfollow' en el perfil de Guillén Cuervo. Se cepillaba, de un plumazo, esa amistad tan sólida como para hacer una confesión como aquella. No perdonaba la traición y lo hacía palpable con ese gesto. Es más, unos días más tarde, lanzaba un 'post' subrayando la lealtad de Eugenia Martínez de Irujo y no eran pocos quienes veían como una bofetada sin manos a Cayetana aquel otro movimiento.
Al lado de una instantánea en la que Montero aparece besando la frente de la duquesa de Montoro, esta misma escribía: "Estar contigo siempre es bueno, estar contigo siempre es bonito. Estar contigo siempre Eugenia Martínez de Irujo. Te quiero". También un 'post' resaltando la amistad y lealtad de Gonzalo Miró era más que determinante sobre ese sentimiento de una de las voces más esperadas del panorama nacional. Por cierto, que este último es uno de los contenidos que ha hecho desaparecer de su 'feed', en esa estrategia en la que muestra y oculta contenidos.


