Julio Iglesias alza la voz tras el archivo de la causa por las acusaciones de acoso sexual: "Mi reputación, ¿y ahora qué?"
Julio Iglesias estalla tras el archivo de la causa que se había abierto contra él y nos invita a reflexionar sobre las lecciones que debe dejarnos el mal trago que ha tenido que pasar él

Julio Iglesias, muy dolido, habla tras el archivo de la causa por su presunto acos sexual
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En la tarde del pasado viernes, se conocía que la Fiscalía de la Audiencia Nacional había tomado la determinación de archivar la causa que se había abierto contra Julio Iglesias después de que dos extrabajadoras de sus casas en Punta Cana y Bahamas le acusaran de presunto acoso sexual. Un hecho ante el que, algunas voces, incluso se alzaron pidiendo que se le retiraran diversas distinciones que se le han otorgado a una de las figuras más importantes de cuantas representan la marca España y nuestra cultura allende nuestras fronteras. Y ese es uno de los puntos sobre los que se ha pronunciado al romper su silencio después de publicarse esta decisión.
No sobre sus medallas, sino sobre lo molesto que se encuentra por cómo, considera, no se ha respetado su presunción de inocencia en medio de algo tan serio como estas acusaciones con las que le han señalado y que le han hecho vivir un mal momento en este arranque de 2026. Ha sido en 'Ok Diario' donde ha hablado. Y lo ha hecho de manera muy contundente. Sin ocultar ni por asomo el tremendo cabreo en medio del que se ha instalado.
"Me han jodido mi reputación. ¿Y ahora qué?". Es lo primero que dice. Para que se le entienda bien. Sin medirse. Tras esto, manifiesta que esta era la única resolución posible, como había mantenido desde que se viera en la obligación de romper su silencio para defenderse de algo tan desagradable: "La Fiscalía archivó el caso, como no podía ser de otra manera". Así lo resumía antes de poner en valor el arropo que ha sentido: "Simplemente, agradezco todas las muestras de apoyo".
Además, aprovechaba para dejar una reflexión. Unas palabras alrededor de las que nos invita a pensar para aprender una lección: "Como para que la gente medite que no se puede joder la reputación de una persona sólo por el hecho de que una niña que no sabe ni quién es denuncie". Es en ese momento en el que vuelve a la importancia de no juzgar antes que los propios tribunales: "Hay que esperar, hay que investigar y el principio de presunción de inocencia tiene que valer para todo el mundo. Y en este caso, pues no ha servido".
A partir de ahora, ¿qué tienen pensado hacer? ¿Cuáles son los pasos a seguir? "Nos vamos a quedar quietos, ahora mismo vamos a tener un perfil bajo mientras estudiamos las cosas importantes que vamos a hacer”, explica en el mencionado medio. Así que, estaremos pendientes de los movimientos que pueda acometer cuando el tiempo venga menos revuelto. Del mismo modo que habrá que esperar para saber si estas dos mujeres inician algún otro proceso fuera de nuestro país.
El estallido de Julio
Esta decisión llegaba horas más tarde del gran estallido de Iglesias en Instagram, publicando conversación de WhatsApp con mensajes muy cariñosos que le dedicaban las dos denunciantes. Incluso, en fecha posterior a las presuntas acciones con las que se sintieron acosadas por el artista. "Ante a la negativa de la Fiscalía de España a permitirme ejercer mi defensa en el procedimiento y a proporcionarme acceso formal a la denuncia, me veo obligado a pronunciarme públicamente. Este es el único medio que me permite ejercer legítimamente mi derecho a la defensa y dejar constancia de la absoluta falsedad de los hechos denunciados", comenzaba el texto, ante sus 'followers'.

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El artista continuaba contextualizando lo que iba a ofrecer a continuación: "La evidencia es clara: las comunicaciones de WhatsApp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse, demuestran que la información difundida carece de veracidad". Y sentenciaba, de manera muy rotunda: "Es muy grave que la mentira y la desinformación se utilicen como armas para atacar a personas".
"Todo tiene un límite : es necesario desenmascarar estas falsedades y contar la verdad", añadía, antes de exponer lo que se podía en los sucesivos patallazos, al movernos con la flecha por sus 'stories': "A continuación, adjunto algunas de las comunicaciones de WhatsApp que ponen de manifiesto la incoherencia de las denuncias y la manipulación mediática a la que estoy siendo sometido".

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