El inquietante mensaje de Vega en el día de su cumpleaños: "Me echo de menos a mí ronzando la felicidad"

Vega lanza unas palabras llenas de oscuridad con motivo de la celebración de la llegada a los 47 años. ¿Qué le pasa a la cantante?

Vega en una de las imágenes de su inquietante 47 cumpleaños

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Vega en una de las imágenes de su inquietante 47 cumpleaños

Redacción digital

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Vega acaba de soplar las velas de su tarta de cumpleaños. Literal. Esa es una de las fotos que aparecen en el carrusel con el que ha manifestado su llegado a sus 47. No hablamos de celebración, porque lo cierto es que, el mensaje que acompaña a esa colección de instantáneas, es cuanto menos, inquietante. Con palabras llenas de rincones oscuros a través de los que lanza un mensaje que deja con cierta preocupación a un amplio sector de sus seguidores.

"A veces es mejor dejar que una canción hable por ti", es la primera línea que aparece en este 'post' de una de las voces que conocimos de la mano de la segunda edición de 'Operación Triunfo'. "47 en La casa murada rodeada de gente que quiero mucho y que me acompañan en mi duelo de vida y música", continúa sobre la edad a la que llega y dónde y con quién ha pasado lo que parece un trago complicado de digerir.

¿Por qué decimos esto? Por cómo continúa descifrando las emociones y sentimientos que le azotan: "Es un día de llorar mucho con mis últimas canciones y quien recoge los pedazos de un corazón roto". De hecho, habla de cómo brotan las lágrimas de sus ojos: "No todo eran flores, pero se me lleno la vida de flores que me dicen que me quieren y yo solo puedo llorar al verlas. De pequeños grandes regalos que son gestos en los que encuentro un respiro".

Rotundidad en el dolor

"Echo de menos a tantos, pero sobre todo me echo de menos a mi rozando la felicidad con la punta del dedo", se pone nostálgica antes de llegar a uno de esos puntos clave a los que aludíamos en el comienzo de esta noticia: "Celebrar la vida cuando la vida te pesa, solo me hace querer bailar la pena hasta caer rendida".

"El ramo de la izquierda venía sin identificar; el blanco, de quienes alumbran mi oscuridad", señala una cantante que parece estar sumida en un pozo de melancolía que verbaliza: "La incertidumbre y la certeza es el cable donde camino donde resultó que llorar me permite no caer por no ver mas allá de esa línea bajo los pies". Y, de nuevo, hueco para quienes tanto echa de menos cuando llegan fechas como la de este 18 de febrero: "Los que no están, están".

"Los que estan merecen más de lo que esta chica triste es capaz de ser", prosigue antes de echar mano de la gratitud que le genera el arropo que se le ha dado: "Gracias a todos por acompañarme en este viaje de antojo eterno y anhelo zurcido". Una antesala de la intensidad a la que regresa con sus palabras: "Ser suficiente para todos es más de lo que puedo gestionar porque significa ser menos yo de lo que soy".

Hay espacio para la maternidad: "Noa, mi amor. Espero algún día ser la madre que mereces". O para esas bandas sonoras de su vida que le han servido como telón de fondo en este cabalgar hacia el medio siglo: "Gracias Radiohead por darme este 'Let Down' desde 1997 para celebrar mi tristeza anestesiada". Esa que se manifiesta en la recta final de su reflexión: "Firmaría como Vega, pero Vega hoy no existe, lo haría como Mer, pero ella existe sin vivir. Así que hoy firma mi nostalgia. Gracias por quererme tanto muy a pesar de mi. Os quiero. N."

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