La emocionante felicitación de María Castro a su hija Olivia por su quinto cumpleaños: "Te pedía que te agarraras, que solo sería un momento"

María Castro no podía evitar la pasión al hablar de su hija de cinco años, un arcoíris que encontraron tras perder a su primera ilusión en abril

María Castro junto a Olivia en redes sociales

Instagram/@maria_castro_jato

María Castro junto a Olivia en redes sociales

Redacción digital

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"Oliviña … feliz cumpleaños!!! Toda la manita ya!!!", comentaba María Castro en sus redes sociales sobre el quinto cumpleaños de su hija mediana. Olivia llegó como gran regalo a la vida de la actriz, que atravesó varios intentos de embarazo tras tener a su primera hija Maia, "cinco estrellas Villalba Castro que ahora hay en el cielo", tal y como ya contó en sus redes sociales el pasado mes de agosto.

Con un vídeo recopilatorio de sus mejores momentos juntas, los regalos y cómo iban a celebrar el cumple María aparecía en redes sociales por partida doble para reconocer a su pequeña que ya tiene toda la mano para llenar contando su edad.

"Cuántas veces fui al baño y contaba por si encontraba algo que no quería ver"

"Mientras quiero que no pase el tiempo, recuerdo, todo el tiempo que te estuvimos buscando hasta encontrarte…. Hasta encontrar a nuestro arcoíris! Tú! No podía ser de otra manera. El 2019 fue durísimo para papá, para mamá… para la familia entera. Después de perder nuestra primera ilusión en abril, nuestra segunda niña (porque esa sí pudimos saber que lo era) el 19 agosto y nuestra tercera estrella, que no pudo llegar a ser corazón, el 7 de Noviembre…llegó tu positivo!!!! En Enero". Qué mejor forma que esta de arrancar el año, "con ilusión y medicada hasta las orejas, pero con mucho miedo". Miedo de perder a su bebé de nuevo, miedo de no poder estar finalmente con su hija, de terminar como las veces anteriores.

Ella estaba constantemente alerta: "Sabía por experiencia que en mis manos no estaba tu futuro, pero llevarte dentro de mi presente, me hacía alertarme, sin querer, ante cada síntoma… 'Ay Dios… hoy parece que me duele menos el pecho… lo estaré perdiendo…?' 'Y este dolor de ovarios? Será normal? Será la implantación? Será que mi cuerpo vuelve a rechazarlo? Será… será… será…?' Cuántas veces fui al baño, y hasta que contaba el “una, dos y tres”, no tenía el valor suficiente para mirar mi ropa interior… por si encontraba algo que no quería ver. Cada vez que hacía pis, te pedía que te agarraras… que solo sería un momento… Y recuerdo que vivía con un pañuelo en el bolsillo de día … o en la mesilla de noche… para comprobar a CUALQUIER hora, si cualquier “humedad” propia de los flujos del embarazo, era solamente eso… o volvían las hemorragias!".

"En la vida hemos venido a aprender"

No podía hacer nada más que desear que todo fuera bien, un embarazo tranquilo dentro de sus niveles de alerta constantes que le llevaban a tener precauciones extremas. Una vez llegó María estaba segura de que su pequeña era toda una luchadora. "Cuantas conversaciones con mi cuerpo mientras intentaba calmar mi cabeza. Pero estaba claro que habías llegado para quedarte… Soportase una gira entera… Un viaje a Laponia siendo transportada dentro de mi barriguita en trineos, tras el temple de los renos o la locura de los huskies. Una pandemia… Los bracitos (colitos) que no deje de darle a tu hermana, mientras te utilizaba casi como de asiento… Y así saliste… FUERTE, invencible, segura… ÚNICA! Olivia… PORFAVOR! Que NADA ni NADIE te cambie nunca…".

Castro decidía dedicarle una retahíla de cumplidos a su pequeña que con tan solo cinco años ya ha demostrado ser todo lo bueno posible: "Has llegado “entendiendo” la vida. Buscando soluciones a los problemas. Estampándonos frases míticas y necesarias como el: “Maia no llolles, sé felis” que con solo dos añitos ya nos desmontó. Haciéndonos ver con el reciente “yo no soy tan adulta”, que en la vida hemos venido a aprender y que no hay prisa para ello". Ese aprendizaje al que las madres tienen que hacerse, adaptándose a cada uno de sus hijos e intentando acompañar de la mejor manera.

"Tus ojos… aún no sé si verdes, o grises, tienen vida. Tu cuerpo tiene arte. Y tu cabeza un entendimiento y resolución que nos dejan mudos muchas veces. Y es que la vida debería ser siempre como la ves tú… más fácil, más lógica… con más música… y más libre. A veces la “doma” se hace complicada… pero siempre merece la pena en el esfuerzo… porque ver florecer a un ser de luz, es mágico, único y fascinante. Te queremos. Te amamos, Olivia. Y es que como dice tu hermana mayor… 'quién no es fan de la Oli'".

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