La complicada conversación en la que la viuda de José Antonio Reyes, Noelia López, explicó a sus hijas que su padre había muerto: "Llora, siente impotencia de no..."

Noelia López, quien perdió a José Antonio Reyes hace seis años en un accidente de tráfico, se sincera sobre los detalles más íntimos de cómo fue asumir la noticia y contarla a sus dos hijas

José Antonio Reyes y Noelialia López en una foto del día de su boda

Cordon Press

José Antonio Reyes y Noelialia López en una foto del día de su boda

Redacción digital

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El pasado 1 de junio se cumplieron seis años de la muerte de José Antonio Reyes en un accidente de tráfico. Aquel día, se paralizó el fútbol español, que pospuso toda su jornada, pero, sobre todo, la vida de su familia entró en un estado de vacío eterno sobre el que, ahora, habla Noelia López, su viuda. Porque ella se quedó aquí con dos niñas muy pequeñas a las que tuvo que explicar que su padre no volvería, nunca más, a entrar por la puerta de casa.

Ha sido en una entrevista para el pódcast de la periodista Cruz Sánchez de Lara donde se ha sincerada sobre esos miedos que la asaltaron, porque no sabía si sería capaz de hacerlas felices por dos. De estar a la altura de lo que esas criaturas necesitaban al perder, sin aviso de la vida, a la figura paterna. "Yo no había elegido ser madre sola y tan joven, las niñas tan pequeñas", se lamenta en esa conversación plagada de matices emocionales. Eso sí, con el tiempo pasado, no deja pasar la oportunidad de subrayar que está "muy orgullosa" de en lo que se han convertido esas pequeñas que tuvieron que madurar tras el mazazo.

"Se acuerdan de su padre. Triana, que es la más pequeña, tiene menos recuerdos y llora, siente impotencia de no acordarse. Noelia es una sufridora, como yo digo, es una madre más para Triana", explica sobre ese carácter distinto de ambas que les hace tener reacciones, también distintas, con el recuerdo del que fuera futbolista, entre otros equipos, del Sevilla. 

Dos edades, dos maneras de reaccionar

Sobre Triana, que tan solo tenía dos años, cuenta: "Pilló una edad que no merecía más explicación que la que le dimos. Hemos seguido con esa explicación, la hemos alargado un poco, pero era la respuesta fácil para no hacerla sufrir". Además, detalla ese sentimiento de frustración por no tener los recuerdos tan nítidos en la memoria debido a esa corta edad en la que quedó huérfana de padre: "Llorando. Una rabieta. Ya hablamos con ella, le dijimos que estas cosas pasan a veces. Ella se enfada porque se siente muy orgullosa de cómo es y quiere que la vea así. Tengo que decirle la verdad".

Noelia hija era algo más mayor, y el proceso de digestión fue muy diferente: "Nos pusimos las dos a llorar y le conté cómo yo conocía las cosas. Lloró, se deshago, pero sabe la verdad". Al menos, que López piense. Porque lo cierto es que, en los tiempos que corren y con toda la información al alcance de la mano en un teléfono móvil, bien pudo conocer más en profundidad el cómo pasó todo.

La última en enterarse

Durante esta entrevista, Noelia también pone sobre la mesa el momento en el que le dieron una noticia que ya se había extendido y que, a ella, le llegó más tarde que a nadie. Estaba a punto de salir de casa con sus dos hijas para ir a la compra y le llegó este bofetón, sin previo aviso, que, ahora, comparte con la gente. "Me lo dijeron así, sin más. Las niñas se quedaron mirándome. Les puse una película en televisión y fui al baño a llamar a mi madre", ubica esa manera inmediata de resolverlo y cómo fueron sus padres quienes le hicieron la cobertura.

"Ellos ya venían de camino, ya lo sabían. Me enteré la última. Llamé a mis amigas y estaban en la puerta de mi casa esperando que las llamase. Las niñas estaban allí, habían subido a mi baño a esperar a que yo saliese. La casa llena de gente, uno decía una cosa y otro otra. Hay cosas que ya no recuerdo", explica con naturalidad y sin perder ese dolor que se le quedó anclado al pecho y que no se le irá jamás.

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