Coldplay y la redención de su pantalla del amor: de la infidelidad más mediática a una sonada propuesta de matrimonio
Chris Martin le concedió unos minutos de protagonismo a un chico que quería proponerle matrimonio su pareja allí mismo, entre el público

Coldplay
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Este verano hemos podido comprobar cómo la tecnología, por lo menos en un concierto de Coldplay, puede presentarse como un arma de doble filo. Hace tan solo unas semanas, la gira mundial de la banda británica fue testigo de un momento viral que dejó a medio mundo sin palabras. Todos sabemos a qué nos referimos: cuando en uno de los momentos álgidos del show, una de esas enormes pantallas circulares, situadas en los laterales del escenario, captó una infidelidad que se extendió como la pólvora debido a la inusual reacción de sus propios protagonistas.
Lo que debía ser una noche de magia y música se convirtió en una cruda exposición de la realidad, dejando a muchos preguntándose si la privacidad de los asistentes se había ido al traste por culpa de un simple vídeo aparentemente inocente. Aquel suceso, que convirtió a esta inmensa pantalla en el incómodo y cruel testigo capaz de desenmascarar y exponer la fragilidad de las relaciones sentimentales de los asistentes.
Sin embargo, en el universo de Coldplay, donde la esperanza y el optimismo son los pilares de la la gira 'Music of the spheres: World tour', esa misma pantalla ha vuelto a demostrar las capacidades de su finalidad principal, siendo capaz de dar un giro de guion a la situación. Y es que, si este elemento tecnológico puede poner en evidencia una traición amorosa, también puede convertirse en el escenario de la más pura y romántica de una celebración. Lo hemos podido comprobar recientemente en otro de los icónicos conciertos de la banda, esta vez en el también icónico estadio de Wembley, en Londres. Allí, Chris Martin y su banda se encontraban en el punto álgido del show cuando, de repente, todo se detuvo sin previo aviso. ¿Por qué? Bueno, parece que Chris, que es conocido por sus improvisaciones, pidió parar la música para para toda la atención del público a un rincón específico del estadio. ¿La razón?: uno de sus fans estaba sujetando un cartel con una petición que pudo ignorar.
Y así es como un completo silencio recorrió el estadio de punta a punta, donde miles de miradas, curiosas y expectantes, se dirigieron hacia la pareja que, de repente, se encontraba en medio de esa pantalla capaz de romper un matrimonio... o crear uno nuevo. Con su característico humor, y consciente de todo lo que está pasando en este tramo del concierto, Chris Martin se dirigió a la pareja con una pregunta que hizo reír a todo el mundo: "¿Sois pareja de verdad? ¿No sois primos? ¿No sois una IA?". Esta pregunta, tan inoportuna como como pertinente, sirvió para aligerar la tensión del momento y convertirlo en una anécdota que sus protagonistas podrán ignorar. El público, entre risas, esperó la respuesta del joven, que no dudó en confirmar la genuida de su relación.
Fue entonces cuando esa petición se convirtió en realidad: con el beneplácito del cantante y el apoyo de los miles de asistentes, el joven se arrodilló frente a su pareja con el propósito de pedirle matrimonio. Esa gran pantalla, que semanas antes había revelado una infidelidad, ahora se transformó en un telón de fondo romántico, amplificando la emoción del momento. La imagen del chico, arrodillado y con el anillo en la mano, además de la expresión de sorpresa y felicidad de su pareja, se proyectó para que cada persona del estadio pudiera vivirla en primera persona para robar el protagonismo a la banda durante un par de minutos. ¡Eso sí que es show, chicos!
Con el "¡Sí, quiero!" de la novia resonando por todo el estadio, la multitud estalló en una ovación atronadora devolviendo el brillo a esa misma pantalla que antes se había convertido en todo un símbolo de controversia y y que ahora volvía a convertirse en el lienzo del amor para el que fue fabricada. Chris Martin, feliz y emocionado por el momento que había creado, , retomó el concierto con una más energía. ¡Viva el amor!

