El capítulo de la vida de Leire Martínez que la sumió en un agujero emocional: "No entendía la falta de honestidad"

Leire Martínez habla con mucha honestidad sobre el momento en el que tuvo que pedir ayuda profesional para reconstruirse

Leire Martínez se sincera sobre el capítulo de su vida que la sumió en la depresión

Mtmad

Leire Martínez se sincera sobre el capítulo de su vida que la sumió en la depresión

Redacción digital

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Leire Martínez nos ha permitido entrar hasta los rincones más profundos y oscuros de un proceso en el que cayó en la depresión. La cantante se ha abierto en canal. Lo ha hecho a través de ese espacio de Mtmad 'Me quedo conmigo' en el que la psicóloga Andrea Vicente es capaz de ir serpenteando para que el famoso que se le siente delante sea capaz de desnudar las emociones sin pudor alguno. De hecho, en el final del último de los cuatro capítulos dedicados a la que fuera vocalista de La Oreja de Van Gogh, precisamente, confiesa que el bien que puede hacer al espectador ha pesado más que la exposición que ha hecho con este relato.

Leire hace un recorrido desde su más tierna infancia hasta ese tema de actualidad que es su paso a un lado para salir de una formación de la que ha sido la vocalista los últimos 17 años. En el medio del relato, encontramos ese episodio de su vida que la llevó a sumirse en una depresión de la que le costó salir. Uno en el que su padre y la separación de la mujer con la que sustituyó a su madre cobran el protagonismo pleno y que nos enseñan ese carácter de lealtad que tiene una voz que forma parte de la mejor variedad musical que escuchas en CADENA 100.

cargar con pesos ajenos

"Volvió a haber un problema en la relación, en el matrimonio, lo que pasa es que a mí ya me pilla adulta, entre comillas. Fui partícipe en cierto grado de decisiones que tomó mi padre en ese momento y que cargué como propias. Un poco con esa cosa de la fidelidad a él. Llegó un momento en el que me di cuenta de que no podía hacerme cargo de algo que no me correspondía, porque me estaba pasando factura a todos los niveles. Perdí mucho peso, comencé un proceso de depresión que, evidentemente, en un principio no se le puso nombre y que se le puso una vez que me fui de casa y empecé a tratarme", es el inicio del relato que ofrece con serenidad, pero con ese matiz en los ojos que habla de dolor en estado puro.

Leire es consciente de que hay algo que está sosteniendo que no le compete, pero, aún así, lo hace. La explicación que hace ahora, desde la distancia, nos invita a comprender lo que se le pasaba por la cabeza: "Él era mi padre, pero su pareja era la persona que había estado cuidando de mí esos año. Entonces, mi lealtad se vio comprometida en el sentido de que, moralmente, me costaba mucho conciliar pues que a esa persona se le pudiera estar haciendo daño y yo considerar que no era justa".

víctima colateral del desgaste

La artista da los argumentos pertinentes: "Puedo aceptar que a todos nos puede pasar. Que la relación, aunque para mí pareciera que era buena, podría no estar funcionando, te has vuelto a enamorar... Pero no entendía la falta de honestidad y la falta de hacerse cargo de lo que estaba pasando. A mi alrededor todo el mundo lo veía y todo el mundo me decía: 'Tienes que salir de ahí'. Yo decía: '¿Dónde voy a ir?'. Llegó un momento que, al final, el enfrentamiento entre él y yo era continuo. Y el desgaste de la relación entre nosotros, era terrible".

Fue entonces cuando, acompaña por su madre, empezó esa terapia para tratar de dejar de hablarse mal y poner en orden toda su vida. Para sanar las heridas del alma. Psicólogo, psiquiatra y mucho trabajo por su parte para intentar poner en orden lo que no lo estaba. Hoy, es una mujer que se habla mejor, pero a la que le queda camino por recorrer.

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