El abrazo de Noah Higón y Luz Casal, pospuesto por la operación en la que le quitaron un riñón: "Los sueños no entienden de calendarios, entienden de insistencia"
Noah Higón comparte ese reencuentro en uno de los conciertos de Luz Casal, después de que su último imprevisto médico impidiera que los planes salieran según lo previsto

El abrazo de Noah Higón y Luz Casal en Castellón, en el 'backstage' de su concierto
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La historia entre Luz Casal y Noah Higón es de esas que emocionan hasta la lágrima. De las que demuestran cómo la música puede afianzar lazos y, a la vez, poner banda sonora a cuadros clínicos tan complejos como el de esta joven valenciana. Esa a quien, el pasado mes de noviembre, una de las voces más reconocibles del panorama nacional, le dedicaba el tema 'Me voy a permitir'. Una canción en reconocimiento de todas esas enfermedades raras contras las que batalla Noah. Una de ellas, el Síndrome del Cascanueces, le llevaba el pasado mes de febrero, por enésima vez, a un quirófano para extirparle un riñón.
Una relación a base de música
Fue esta nueva complicación la que impidió que Luz y Noah cumplieran aquella promesa que se habían hecho: la de que estuviera entre el público en el arranque de gira de la artista, en Madrid. Fue el pasado 17 de enero, pero las exigencias médicas impidieron a Noah cumplir con la promesa hecha tras el abrazo entre bambalinas de 'La Revuelta'. Algo a lo que, el pasado fin de semana, pusieron remedio. Y ha sido ella misma quien, además de una nueva foto abrazadas, ha explicado, entre otras cosas, el tsunami de emociones de disfrutar de un concierto de Luz Casal, invitada por Luz Casal.
Noah ha mostrado imágenes de esa cita -entre ellas, un vídeo en el que la artista le dirige unas palabras-, a la que acudió acompañada por su madre, y escribía al lado, comenzando por explicar ese cambio de planes: "Hay planes que nacen con fecha y lugar, y aun así la vida los desordena sin pedir permiso. Madrid se quedó en una promesa suspendida entre paredes de hospital, entre cables, entre silencios que pesan más que cualquier distancia. Allí donde el tiempo no avanza igual, donde los días se miden en latidos y en esperas, sonó una llamada. Y en esa llamada, una voz que no entiende de contratiempos, que atraviesa todo, que llega donde hace falta. Y una canción. Tu canción. Como un hilo de luz colándose en medio de todo".
Saber esperar
"Porque a veces no se llega cuando se espera, pero se llega", manifiesta aquello a lo que, por desgracia, ha tenido que acostumbrarse dentro de su enfermedad. "Ayer fue Castellón. No era el inicio, no era el plan perfecto, pero era el momento. Y eso lo cambia todo. Porque los sueños no entienden de calendarios, entienden de insistencia, de amor, de no rendirse incluso cuando todo se tambalea. Llegamos más tarde, sí, pero llegamos más fuertes, más conscientes de lo que significa estar allí", se sincera quien ha sabido manejarse en esa constante de volantazos.
Entre el repertorio de Casal, una de esas canciones que, para ella, son 'must''. "Y entonces sonó 'Nada es imposible'", lanza un fogonazo tras el que explica: "Y ya no era solo tuya. Era mía. Era nuestra. Era de todos los que alguna vez se aferraron a ella cuando todo parecía romperse. Era un abrazo hecho canción, una frase que ha acompañado años, noches difíciles, pequeños milagros invisibles".
Porque, para Noah Higón, Luz Casal siempre ha sido referente. Tanto como para, como explicó en su momento, alucinar cuando la llamó para dedicarle ese tema a conciencia, a su lucha. Así que, no puede más que reconocer el soporte del que le ha servido en las complicaciones más profundas de su proceso: "Gracias por sostener sin saberlo. Por estar incluso cuando no podíamos estar. Por recordarnos, con cada palabra y cada nota, que incluso en medio del caos, hay algo que sigue en pie. Porque sí, a destiempo también se cumplen los sueños. Y a veces, incluso, saben mejor".


