Fernando Martín se queda solo con sus hijas: "Quizá hoy cenan crispis"

Fernando cree que su mujer no se fía porque hay ciertas cosas en su experiencia que le avalan: "Cuando las bajé a la piscina con una toalla de bidé"

Fernando Martín
00:00

Silvia Muñoz

Madrid - Publicado el

1 min lectura4:54 min escucha

Fernando Martín ha compartido en ‘El monólogo de Fer’ una situación que le genera cierta inquietud: su mujer, Ana, no confía plenamente en él cuando se queda a cargo de sus hijas. Según ha contado en '¡Buenos días, Javi y Mar!', ella se prepara para un día de tardeo con amigas con una mezcla de ilusión y preocupación, pensando: “Pobrecitas mis hijas que hoy cenan crispis”. Ante esto, Fernando Martín defiende su valía: “No entiendo esa desconfianza cuando me avala un historial impecable al cuidado de mis hijas”.

A pesar de su defensa, Fer ha reconocido que su historial tiene “alguna sombra”. Ha recordado anécdotas como cuando llevó a sus dos hijas a la piscina con solo “una toalla de bidé para las dos” y tuvo que secarlas “como si estuviera limpiando los cristales”. Sus compañeros, Javi Nieves y Mar Amate, han corroborado que ese carácter austero es típico de él, rememorando cómo se llevó solo unos calzoncillos para hacer el Camino de Santiago.

La planificación de su mujer llega a tal extremo que le deja un completo “manual de instrucciones”. Fernando Martín ha bromeado sobre ello, afirmando que “hay pilotos de avión que leen menos para pilotar un avión”. Este manual incluye detalles como “un sándwich de jamón York sin queso para Lucía, con queso para Candela”, un plátano para cada una con sus respectivas “fundas para los plátanos” y hasta las tortitas de maíz.

Este nivel de detalle contrasta con la filosofía de Fer, quien ha admitido que si por él fuera, prepararía la mochila del colegio “en el ascensor bajando al garaje” y que su único requisito para vestir a las niñas es “que no vayan desnudas”. Además, ha confesado que su primera reacción sería llamar a su mujer para preguntarle “qué calcetines les pongo a las niñas”.

Fer ha concluido su monólogo con una predicción de cómo terminará el día. Se imagina a Ana escribiéndole por la noche para saber si está todo bien. Su respuesta, ha dicho, será para tranquilizarla: “Todo fenomenal, cariño, vas a estar muy orgullosa de mí. Al final, no han cenado 'krispis', han cenado palomitas. Y lo más importante, están felices”.

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Programas

Tracking