Sting contra las cuerdas: la demanda millonaria que reaviva las viejas heridas de The Police
Sus otros dos miembros, Andy Summers y Stewart Copeland, le reclaman una enorme cantidad de dinero en concepto de royalties que nunca han cobrado por el número 'Every breath you take'

The Police
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Más de cuarenta años después de su separación, parece que las tensiones entre los exmiembros de The Police están lejos de haber desaparecido. La legendaria banda británica, conocida por su innovadora mezcla de rock, reggae y new wave, vuelve a ser noticia por una batalla legal que promete ser tan sonada como sus números 1. Dos de los tres miembros del grupo, Andy Summers y Stewart Copeland, han presentado una demanda millonaria contra su antiguo líder, Sting, reclamando lo que, según ellos, son años de royalties que no han cobrado. Este nuevo capítulo no solo pone el foco en el dinero, sino que también desentierra el resentimiento y las profundas diferencias que siempre caracterizaron la dinámica del trío.
La chispa del incendio: "Every breath you take"
El epicentro de este conflicto es por culpa la canción más emblemática de la banda: 'Every breath you take'. Lanzada en 1983, se convirtió en todo un éxito mundial, el más grande de la década y un tema que, para bien o para mal, sigue sonando por todas partes. El problema radica en los créditos de su autoría y es que, aunque el icónico riff de guitarra que le da vida a la canción fue creado por Andy Summers, y el ritmo de batería corrió a cargo de Stewart Copeland, el de su composición y, por lo tanto, la totalidad de los derechos de autor, recayeron en exclusiva en Sting.
Así que según fuentes cercanas al caso, Sting -cuyo nombre real es Gordon Matthew Sumner-, recibe cada año una cantidad aproximada de medio millón de libras al solo por esta canción. Este tema, que sigue sonando en miles de emisoras de radio por todo el mundo y reproducido miles de millones de veces en las plataformas de streaming -además de haber sido versionado incontables veces, como en el famoso 'I'll be missing you' de Puff Daddy-, ha generado una fortuna que, para Summers y Copeland, les ha sido negada injustamente. La demanda, presentada en el tribunal superior de justicia de Londres, se enmarca en la categoría de "contratos y acuerdos comerciales generales" y en ella se le reclama al cantante una cantidad que no se ha hecho pública de millones de libras en concepto de royalties no remunerados.
Los abogados de las partes habrían intentado en varias ocasiones llegar a un acuerdo extrajudicial, pero las negociaciones se estancaron. Summers y Copeland, viéndose sin otra alternativa, han decidido llevar el asunto a los tribunales, demostrando que la paciencia se ha agotado y que, después de años de supuestos agravios, el rencor ha llegado a un punto de no retorno.
Un conflicto que se remonta a los años 80
Este pleito económico no es, ni mucho menos, un nuevo problema para la banda, ya que las tensiones en The Police fueron una constante durante su corta pero fulgurante carrera. Formada en 1977, la banda se disolvió en 1986, en la cima de su éxito. ¿El motivo?: las profundas diferencias creativas y personales entre sus miembros. La dinámica del trío siempre fue compleja, y es que mientras que Sting se fue consolidando como el principal compositor y líder indiscutible de la banda, sus dos compañeros se sentían cada vez más marginados.
La grabación de 'Synchronicity', su último álbum de estudio, es el claro ejemplo de esta fractura del grupo, donde la hostilidad entre los músicos fue tal que, durante las sesiones, se negaban a estar en la misma habitación. En lugar de grabar juntos, lo hacían por separado, en distintas habitaciones insonorizadas. La tensión era tan grande que, al concluir la grabación del disco, se separaron, aunque su disolución nunca se ha llegado a anunciar oficialmente. El caso es que en 2007 -23 años después de su separación-, la banda volvió a reunirse en una gira que significó un enorme éxito económico, generando cientos de millones de dólares; pero incluso en ese momento, las viejas heridas reaparecieron para mostrarnos su difícil convivencia sobre el escenario, lo que confirmó que el trío no volvería a tocar juntos nunca más.

