Roberta Medina, sobre Rock In Rio Lisboa, mucho más que un festival o un puñado de conciertos: "Que la gente salga de ahí con un una semilla de esperanza"
Roberta Medina atiene a CADENA 100 en la Plaza de Callao, al paso del Rock In Rio Lisboa por Madrid en una serie de acciones que están recorriendo Europa para acercar el espíritu del festival

Roberta Medina firma en uno de los paneles del Escenario Mundo al paso del Rock In Rio en Madrid
Madrid - Publicado el
3 min lectura
"Vamos invitar a los españoles a venir a Lisboa, pero te digo que llegar a Madrid es revivir toda la historia". Así comenzaba nuestra charla con Roberta Medina, vicepresidenta de Rock in Rio Lisboa. El festival pasaba por nuestra capital como parte de esa acción que están realizando en diferentes ciudades del mundo. En nuestro caso, en la Plaza de Callao. Un lugar emblemático en el que hacer partícipes a todos los transeúntes, y desde el que atender a CADENA 100. Cuando habla de revivir lo hace de esas ediciones que Rock In Rio se instaló en Madrid -en sus ediciones de 2008, con aquella inolvidable Amy Winehouse ya entrando en la decadencia personal, 2010 y 2012-. Por eso, la hija del fundador de este espectáculo en 1985 en su Brasil natal, Roberto Medina
Medina, explica: "La relación con la ciudad, el desafío que fue construir la Ciudad del Rock, hacer el festival en un periodo muy difícil de la economía mundial...". Plantea los desafíos, pero poniendo el acento en que les dejó "recuerdos muy buenos". Con este contexto, para ella, estar de nuevo con la marca en Madrid no es sino "una forma de reconectar con la ciudad y con el país"- Que nadie se emocione, que no va a traer de vuelta el festival a Madrid, es una toma de contacto que atiende a servirse de una oportunidad por la relación fraternal que hay con Portugal. Medina no se olvida de subrayar que, acudir a esta cita de compromiso con el entretenimiento, levantada alrededor de la música, puede servir de excusa para saborear la gastronomía lusa, empaparse de su cultura e, incluso, visitar otros enclaves del país. Todo ello con ese espíritu de 'Stage of dreams' sobre el que están construyendo la imagen para esta edición -en castellano, etapa de los sueños- y que no es sino ir a contracorriente del desolador panorama internacional en medio del que libramos. Ella se lamentaba ante el micrófono de CADENA 100: "Para nosotros es precioso y tiene mucho valor, esta semana aún más, ¿verdad? ¿Cómo puede ser que haya tantas guerras?". Contra ellas, la paz que da su festival.

Roberta Medina presenta Rock In Rio Lisboa 2026 en Madrid
Un concepto más amplio que "asistir a un concierto"
O a la "experiencia", como ella dice. "Una cosa es asistir a un concierto. Otra es esto que, desde 1985, fue creado para tener a la gente junto", manifiesta antes de ahondar en lo que significa el fondo de Rock In Rio desde que se pusiera en pie: "Fue para probar que es posible que, gente diferente, esté en armonía, que se respete. Entonces, toda esta experiencia de entretenimiento es para ponernos a los seres humanos en su parte de bondad. Sin miedo, sin defenderse los unos de los otros y celebrar. Es una prueba de que un mundo mejor es posible".
Esto se entiende mejor si tenemos en cuenta las circunstancias en las que su padre ideó lo que se ha convertido en una de las citas más relevantes del calendario en la industria. Brasil, 1985... "Estábamos saliendo de la dictadura militar y el movimiento era probar que era posible unir los jóvenes que buscaban por libertad de expresión. Hacerlo en paz y armonía. Y promocionarlo fuera a través de la música".
Una semilla de amor y esperanza
Sobre esta, sobre el ingrediente principal que nos mueve en CADENA 100, habla como el eje de algo que, como estamos comprobando, es mucho más amplio: "La música siempre fue el lenguaje del cartel, pero no la motivación final. Cuando tú vas a un concierto, tú estás enfocado en el artista solo. Cuando vas a este festival, lo haces para muchas más cosas, relacionarse con la gente". Y hace un apunte esencial: "Cuando hablamos de los cantantes, cuando precisamos vender entradas para que el negocio funcione, también recordamos a la gente que no son solo unos conciertos, sino que estamos los unos con los otros en el mundo. Esa es la intención: tener un 'story telling' que habla de sueños y no solamente de artistas".
Habiéndose anunciado Lola Índigo apenas unos minutos antes de esta charla, le lanzamos la pregunta: ¿conocía Roberta Medina a la granadina antes de que se le presentara la prepuesta para estar en junio en el Parque Tejo? "No, no", sinceridad aplastante. Aunque reconocía que la gente en Portugal está "histérica, felices", ante la llegada de uno de los referentes del pop urbano de nuestro país. Le recordamos, además, que tampoco sabía quién era Iñigo Quintero cuando montó su tremendo 'show' hace dos años allí. "Muchísima gente. Un pelotazo", decía del gallego antes de explicar que, para traer a estos grandes nombres, ya tiene un equipo repleto de talento que entienden el mercado. Y en los que confía ciegamente.
Sobre lo que espera de esta edición de Rock In Rio Lisboa, lo tiene claro: "Lo más importante para mí es que la gente salga de ahí con un una semilla de esperanza". Esa que está sembrando, con todos los eventos a lo largo y ancho de Europa, para que florezca los días 20 y 21 y 27 y 28 de junio en ese espacio en el que Roberta Medina y su Rock In Rio demuestren al mundo que estamos ante algo mucho más grande. Una oda al entretenimiento y un llamamiento a la paz mundial.



