Robbie Williams y su homenaje a Blue con el que encaja su derrota casi 25 años después

El británico ha sorprendido a sus fans durante su últimos concierto en Londres luciendo una camiseta de sus antiguos rivales y recordándonos una de las anécdotas más divertidas de su carrera

Robbie Williams durante su último concierto

Instagram: @SJ_ConcertPhotography

Robbie Williams durante su último concierto

Redacción digital

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El pasado domingo, el escenario de O2 Academy de Brixton, en Londres, fue testigo de algo más que un concierto íntimo de Robbie Williams. Entre los acordes de sus himnos generacionales, lo que más ha llamado la atención de sus fans ha sido esa sencilla camiseta negra que llevaba el cantante con el logotipo de Blue en blanco. Este detalle podría pasar desapercibido para cualquiero, pero lo cierto es que supone un brillante ejercicio de autotroleo y respeto hacia la boy band que, en el pico de su carrera, se atrevió a desafiar su reinado a principios de siglo.

El asalto al trono de 2002

Para entender la magnitud de este gesto con la camiseta de Blue, hay que viajar hasta noviembre de 2002. En ese momento, Robbie Williams era intocable, ya que acababa de firmar un contrato discográfico récord y lanzaba 'Escapology', el álbum que debía confirmar su dominio musical mundial. Sin embargo, se topó con cuatro chicos de Londres parecían tomar el relevo de su antigua banda -Take That- al haber encontrado la fórmula perfecta para empezar a dominar las listas de éxitos.

Blue, una nueva formación compuesta por Duncan James, Simon Webbe, Lee Ryan y Antony Costa, lanzó esa misma semana su segundo álbum, 'One love'. Es una de las batallas más recordadas y épicas de las listas de éxitos del Reino Unido, con el cuarteto logrando lo impensable: robarle a Robbie Williams del número 1, una derrota que ahora, con el paso del tiempo, el cantante ha sabido gestionar con elegancia, darle la vuelta y lucirla con orgullo sobre su pecho.

Blue, Mucho más que una boy band de paso

Aunque a menudo se le ha intentado mimimizar como boy band, lo cierto es que Blue poseía un sonido único basado en el soul y el R&B que les otorgó una longevidad envidiable. Sus números 1 hablan por sí solos, con canciones como 'All rise' o la imponente 'Guilty', que dominaron las listas. Sin embargo, fue su capacidad para colaborar con otras leyendas lo que les catapultó hasta el estatus de "leyenda".

Quién no recuerda su versión de 'Sorry seems to be the hardest word' junto al mismísimo Elton John, que se convirtió en un número 1 instantáneo, o su desbordante energía con 'U make me wanna', que demostraba que podían competir en la liga del R&B estadounidense sin perder su esencia británica.

Eternos gracias a 'Love Actually'

Pero si hay un hito que cimentó a Blue en lo más profundo de la cultura popular más allá del mundo de la música, ese es su participación como protagonistas secundarios involuntarios en la película mítica navideña 'Love actually' , de 2003. Su tema "The gift" no solo acompañó a la promoción de la cinta, sino que el grupo, al igual que en su batalla contra Robbie Williams, se convirtió en el rival del personaje del mítico rockero Billy Mack (interpretado magistralmente por el actor británico Bill Night).

En la película, el actor luchaba contra ellos gracias a una versión navideña del clásico 'Love is all around' de Wet Wet Wet. Aunque fue él quien se hizo con el número 1 navideño en la ficción, lo cierto es que ellos lo hacían en la vida real contra Robbie Williams, cuya canción 'She's the one' estuvo contra las cuerdas por culpa de Blue que, sin demasiada trayectoria, ya estaban protagonizando uno de los grandes romances de la gran pantalla y que, a día de hoy, más de veinte años después, sigue estando vigente.

Un gesto de madurez y humor

Por eso la aparición de Robbie Williams en Brixton con la camiseta de Blue es la culminación de su etapa vital actual. Se trata de un gesto que nos hace revisitar su biopic 'Better man', con el que revisa sus luces y sombras. Ahora, al ponerse la camiseta de sus rivales en 2002, el cantante está lanzando un claro mensaje de aceptación de aquella derrota, aunque es él el que sigue subiéndose al escenario y no ellos.

Los miembros de Blue no han tardado en reaccionar a través de las redes sociales, donde celebran el gesto de un artista al que siempre admiraron. Se trata de un recordatorio de que, en el pop, las rivalidades suelen ser solo el combustible para grandes historias. Robbie ha vuelto a ganar por saber reírse de sí mismo mientras rinde homenaje a quienes compartieron el éxito con él. ¡Un gran rival!

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