Robbie Williams y el delirante perdón sobre el escenario en Barcelona: "Me gustaría disculparme por mis pezones"
Robbie Williams deslumbra sobre el escenario del RCDE Stadium y hace alusión a una dolencia que padece

Robbbie Williams en el 'backstage' de su concierto en Barcelona
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"Me gustaría disculparme por mis pezones", anunció Robbie Williams a las decenas de miles de fans en el RCDE Stadium en Cornellà. La razón por la que eran visiblemente firmes (los pezones, no los fans) no era el frío, afirmó Robbie —una declaración más que creíble en un sofocante sábado de julio en Barcelona—: "Simplemente siempre están así".
La hipertonía del pezón masculino, una afección benigna, es común en hombres con actividad del sistema nervioso simpático (SNS) elevada. Estos hombres pueden ser emocionalmente reactivos, vulnerables e incluso neuróticos. Dicen que su alta sensibilidad les proporciona una mayor empatía emocional. Sienten con mayor intensidad y conectan más profundamente.
Este diagnóstico lo-cost, y el nivel de franqueza extrema frente a un gran grupo de desconocidos, no te sorprenderá si has visto la película Better Man, basada en la extraordinaria vida de Robbie. Y tener a Michael Gracey, conocido por 'El Gran Showman', como director, tuvo todo el sentido cuando vimos a Williams subir al escenario y dominar todo el recinto en cuestión de milisegundos.
Espectáculo visual
Mientras imágenes de Elvis, John Lennon, David Bowie y Freddie Mercury aparecían en las pantallas, Robbie fue presentado como el "showman que sobresale entre todos" y respondió a su propia pregunta de "¿Me has hecho de menos, Barcelona?" con un inmediato "¡Claro que sí!" antes de lanzarse a cantar "Let Me Entertain You".
Son pocos los que pueden lograr que este nivel de arrogancia resulte simpático al mismo tiempo, pero conocemos a Robbie desde que tenía 15 años. A sus 51, no es menos descarado que el Robbie adolescente de Take That, quien, gracias a la maravilla de la IA, apareció durante el espectáculo. Pero, en las tres décadas intermedias, Robbie Williams se ha ganado el derecho a ser incluido entre los mejores showmen de todos los tiempos.
Y, él mismo lo deja claro; esta noche se trata de espectáculo, no de música. No se trata de ser cool, se trata de entretenimiento.
Así que tenemos visuales impresionantes que parecen sacadas de Las Vegas, bailarinas que parecen sacadas del Moulin Rouge, y a Robbie con un abrigo rosa fluorescente que Liberace no podría haber lucido mejor.
Momentos emocionales
Tenemos risas cuando Robbie dedica "Love My Life" a sus hijos: Teddy, Coco, Charlie y "al cuarto, no recuerdo su nombre".
Tenemos momentos de cercanía con su público cuando Robbie toca "She's The One" abrazando a Laura de París, y cuando canta "Come Undone" a dúo con un fan que nos dejó alucinados con su voz. ¿Fuiste tú?
Tenemos una honestidad brutal cuando Robbie se sincera sobre su recuperación y cómo su familia rescató "no a Robbie Williams la estrella, sino a la persona". Y tenemos lágrimas de emoción cuando Robbie lamenta que su padre y mentor, Peter Conway, ahora viviendo con demencia, ya no puede recordar su nombre.
No tenemos a la leyenda del heavy rock Tony Iommi, quien toca en Rocket la nueva canción de Robbie con la que abre el concierto, debido a una coincidencia con la despedida de su banda Black Sabbath a 1600 kilómetros de distancia esta noche. Sin embargo, sí tenemos muchos guiños a los artistas y grupos que formaron parte de la vida de Robbie en sus más de tres décadas dedicadas al espectáculo.
Está Coldplay: "Yo quería pulseras luminosas como las suyas, pero a diez euros cada una, podéis usar vuestros teléfonos". Están Ricky Martin, Michael Jackson y Guns'n'Roses, en una ronda espontánea de karaoke a ciegas con su impresionante banda.
Incluso hay una improvisada interpretación acústica de Wonderwall cuando Robbie le ofrece a Noel Gallagher su propio casting en vivo para Oasis, por si surge la necesidad de un cantante sustituto durante su gira de regreso.
En el emotivo final de Better Man, Robbie dice de su show: “Puede que sea cabaret, pero es cabaret de clase mundial y soy el mejor que existe”.
Después de su última parada en España es difícil discutir con eso.

