Rihanna pasa del WiFi: sus hijos crecen conectados... pero a la naturaleza
La artista apuesta por una infancia libre de móviles y pantallas, y plantea un debate cada vez más necesario: ¿cómo crecen los niños si no les damos un móvil desde que gatean?

Rihanna
Madrid - Publicado el
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Rihanna lo tiene claro: sus hijos no van a crecer pegados a una pantalla. Y no lo dice en un post con filtro bonito, lo dijo en plena alfombra azul, durante la presentación de la nueva película de Los Pitufos en Los Ángeles, donde participaba como actriz de doblaje dando vida a Pitufina. Allí confesó que está criando a sus dos hijos, RZA y Riot Rose, sin tecnología. “Quiero que estén fuera, en la naturaleza. No quiero que sean bebés de tablet”, soltó sin rodeos.

Rihanna y sus hijos en el estreno de Los Pitufos
Y claro, la frase ha dado la vuelta al mundo. Porque no solo estamos hablando de una superestrella que mueve masas, sino de una madre que ha decidido plantarse ante lo digital en pleno 2025. ¿Una vuelta a lo básico? ¿Un riesgo de desconexión con el mundo actual? ¿Una inspiración necesaria? Pues un poco de todo, imagino.
Rihanna explicó que esta decisión tiene mucho que ver con la forma en la que ella misma fue criada, especialmente por su padre, Ronald Fenty, fallecido hace apenas unas semanas. Quería que sus hijos vivieran el mundo con los cinco sentidos, que tocaran tierra, que se ensuciaran, que jugaran con piedras y no con pantallas. En eso coincido porque se ha perdido la costumbre de jugar en la calle, con los amigos, con los vecinos. Y sí, puede sonar romántico, pero también abre un debate que, seamos honestos, nos toca a todos los que tenemos cerca a un niño pequeño.
Porque claro, lo de criar a los peques sin tablets suena ideal. Pero ¿es realista? ¿Es sostenible en el día a día de familias con trabajos, horarios y poca ayuda? Pues depende.

Pantalla de móvil (algo que los hijos de Rihanna no saben lo que es)
aburrirse tampoco es tan malo
Por un lado, está todo lo positivo: menos sobreestimulación, más conexión con el entorno, mejor calidad del sueño, desarrollo de la creatividad y más interacción cara a cara. Todo eso es verdad. Los expertos en neurodesarrollo infantil lo llevan diciendo años: los niños necesitan aburrirse, moverse, inventar juegos con lo que tienen a mano. No deslizar pantallas desde los dos años.

Niños jugando en la calle
Y en ese sentido, lo de Rihanna no es una excentricidad de celebrity. Es una elección que se alinea con un montón de voces que piden repensar el uso que damos a la tecnología en casa. La artista lo está haciendo desde el privilegio, claro. Pero el mensaje va más allá: no es prohibir por prohibir, es ofrecer otras formas de explorar el mundo y de disfrutar de las pequeñas cosas.
Ahora bien, también hay que ver el otro lado. Porque el mundo en el que van a vivir esos niños es, nos guste o no, tecnológico. Saber usar una tablet, navegar por internet o interactuar con pantallas de forma responsable es parte de la alfabetización básica del siglo XXI. Y si no se lo enseñas tú, se lo enseñará otro (o lo aprenderán solos... que a veces es peor).
Además, en la práctica, muchas familias recurren a los móviles como herramienta de supervivencia. ¿Qué padres no han puesto dibujos animados en el restaurante para poder cenar tranquilos? ¿O una app educativa mientras terminaba una reunión en casa? Lo digital puede ser aliado si se usa con cabeza, sin convertirlo en niñera 24/7.
rihanna acierta en su decisión
Lo interesante de todo esto —y aquí es donde Rihanna acierta— es el mensaje de fondo: no se trata de demonizar la tecnología, sino de no dejar que controle nuestras vidas. Ella no ha dicho “mis hijos nunca tocarán un móvil”, sino que su infancia no estará dominada por eso. Y ahí está la clave.
En CADENA 100, donde la música y la vida real van de la mano, celebramos este tipo de decisiones valientes que invitan a la reflexión. Porque a veces hay que parar un momento, mirar alrededor y preguntarse: ¿cuántas veces hemos dado el móvil por inercia, por cansancio o por no saber qué otra cosa ofrecer?
La maternidad de Rihanna —más allá del glamour y los titulares— nos recuerda algo muy básico: los niños necesitan tiempo, atención y mundo real. Lo otro está bien, pero no puede ser lo único. Así que, ¿pueden crecer sin pantallas? Sí. ¿Es fácil? Para nada. Pero si esto sirve para abrir conversación, revisar hábitos y, de paso, levantar un poco la vista del móvil mientras jugamos con ellos.

