De Rancho y la lección de fidelidad al sonido honesto: así es 'Una flor entre los ladrillos', su nuevo álbum, canción a canción
De Rancho lanza un disco donde las guitarras se hacen fuerte a través de un 'tracklist' versátil y plagado de matices, con el 'british pop' como telón de fondo

De Rancho lanza el álbum 'Una flor entre los ladrillos'
Madrid - Publicado el - Actualizado
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No es la primera línea en la discografía de De Rancho, pero sí es un álbum distinto. Uno de esos concebido, desde el principio, para serlo. Este 7 de noviembre llega a las plataformas digitales 'Una flor entre los ladrillos', una colección de 13 temas apto para los amantes de la música sin artificios. De esa que es capaz de combinar las guitarras acústica y española con una buena percusión y la garganta de su vocalista. Adri, Alex y Darío presentan una obra honesta, donde los sonidos se aprecian puros y transparentes. Donde se combinan subidas potentes con esos otros ritmos más 'chill' y hasta aromas de pop rumbero para dar empaque global a su trabajo de estudio.
Tal y como explicaban en el 'showcase' en el que estuvo presente CADENA 100 este jueves en The Music Station -la casa de Warner Music en Madrid-, ese título del disco es un guiño a lo que sienten tres muchachos 'de rancho', que vienen del ambiente rural, al ver una flor crecer en medio de una pared de la asfáltica capital. Un concepto con el que definirse y una manera de definirse para quien aún no conozca a un grupo con terreno por delante para crecer.
Uno en el que llevan detrás más de año y medio hasta verlo hecho en realidad y del que nos han presentado pinceladas, en forma de 'single', para que nos fuésemos haciendo a la idea. Desgranamos, 'track by track', este 'Una flor entre los ladrillos'.
'Zombies'
El arranque del disco ya es una declaración de intenciones. De ese rock del que se bebe. Esa guitarra de Álex Walker donde las cuerdas vibran con mucha fuerza para dar paso a Adri. Es una de esas canciones que, además de habernos presentado ya en forma de ‘single’ en estos meses en los que han estado dando forma al disco, marcan la esencia de un disco que ha sido pensado, desde el primer momento, como tal. Con la intención de moldear un ‘tracklist’ serio y potente.
'Tú de quién eres'
Y de ese estallido pasamos al ‘mood rumbero’ en el que es Darío el que se gusta con su guitarra flamenca, esa de la que es un virtuoso. En esta demostración de lo que son capaces de hacer desde esa versatilidad, desde los universos sonoros de los que proceden los miembros de una banda que son capaces de aportar riqueza de matices a cada una de las piezas levantadas en el estudio de grabación. Con este ‘Tú de quién eres’ comenzaban la andadura de este camino hacia el álbum. Con esa historia de trasfondo de los amores de verano en el pueblo con la que, seguro, muchos se sienten identificados al rescucharla y disfrutarla tanto como nosotros cuando formó parte de los números 1 que te ponemos dentro de la mejor variedad musical que suena en CADENA 100.
'Con mis cosas'
En ese equilibrio melódico, en ese juego de dar al listado lo que necesita en cada momento, bajamos la intensidad y le damos a su vocalista el protagonismo que merece en ese cantar suave, meloso y que nos lleva a universos donde el pop se hace fuerte y que puede recordarnos a clásicos del género. Incluso con un deje indie que aporta una pincelada diferencial más a ese conjunto de palos que se tocan, siempre con la esencia de un sonido muy característico asomando por el fondo.
'Me gustaría'
De nuevo Darío y el aroma flamenco para esa voz narrando la letra. Con ese sentimiento que se aporta a cada frase que forma parte de este ‘Una flor entre los ladrillos’. Ese amor que se trata de ser, pero que no se sabe cómo alcanzar. Porque las emociones y los sentimientos son hilo conductor de un trabajo en el que no se deja nada al azar. Un tempo pausado para dar aire al caminar en esta escucha, de arriba abajo y consciente, de un álbum concebido para ser disfrutado a la antigua usanza: como partes de un todo que se entienden mejor ordenadas y conjuntadas.
'Sitcom'
Le damos un punto de potencia e intensidad para usar esa referencia audiovisual que nos sirva para establecer una especie de paralelismo. Incluso, hay una referencia a ‘Física o Química’ que entenderán los de una generación concreta y que conecta con esos Despistaos a los que, en algunos tramos del álbum, nos recuerdan los chicos de De Rancho. Además de Adri, hay fragmentos en los que se erige la voz de Alex para dar un toque diferencial y demostrar cómo empastan.
'Una flor entre los ladrillos'
El tema que da nombre al disco, con esa delicadeza en las palabras que se escogen para el conjunto de la letra. Con picotazos sonoros que la hacen diferente. Y con ese escenario rural con el que se encuentran tan conectados como trasfondo que dan mayor sentido conceptual a todo. Todo dentro de esa línea de pop suave y ese “hoy crece una flor entre los ladrillos” repetitiva y a modo de coro por detrás del sello de Adri, invitándonos a que lo cantemos y que les va a dar margen de maniobra en esos directos que ya tienen preparados para presentar, en directo, un disco al que teníamos muchas ganas en este 2025.
'No pido tanto'
En una industria en la que domina lo artificial y las bases salidas de una CPU, se agradece la sinceridad de la guitarra de Darío. Esa profundidad lograda a golpe de cajón. Ese caminar alegra de una voz que siente lo que canta y que se deja llevar por el resto de sus compañeros. Cuando quien se pone detrás de un proyecto entiende todas las perspectivas de la música y se las trata con respeto, nacen temas como este ‘No pido más’ que es una lección de respeto a la libertad creativa y al dejarse llevar por la honestidad. Sube un punto la marcha y, a la vez, otorga ese toque diferencial con la voz femenina que introduce: la de Silvia Expósito. Tal y como explican, es una especie de verso libre, un tema añadido cuando el disco estaba ya cerrado, porque sentían que lo pedía el 'tracklist'. Y la única colaboración que encontramos.
'Nervioso'
Ese entrar a capón de Adri sobre el guitarreo que conduce todo el álbum es otro de los recursos con los que cuentan. Una pieza roquera que es, quizás, la más intensa y más diferente dentro de ese punto ‘chill’ que atraviesa un ‘tracklist’ donde hay complicidad en el conjunto de los miembros de la banda. Con un remate en el que meter la voz a contrapié del guitarreo y dando el protagonismo que se merece a la percusión, con una batería intensa que es la que lleva el tempo de este ‘Nervioso’.
'Ritual'
Volvemos a ese caminar alegre, pero sin irse de madre, que es el sello de esta obra que ya está en plataformas digitales. Uno que rompe en un estribillo que nos lleva al pop rock de hace un par de décadas. Que tiene cierto aire ‘vintage’. Sobre todo, cuando hace acto de presencia la harmónica en esa parte instrumental donde, como decíamos antes, se demuestra que saben lo que hacen con esto que se llama música y que ha dado un giro mucho menos orgánico. Un ejercicio de respeto por parte de De Rancho a quienes aman la antigua usanza de hacer canciones.
'Pero sin ti'
Una nueva demostración de talento y de ser capaces de dominar los elementos que dan forma a cada uno de los temas. Con ese dolor de quien ha perdido a quien quiere y no sabe cómo salir de ese invierno que se hace tan largo sin la otra parte de la relación. Dándose permiso para esos pellizcos de desgarro contenido. Una manera de entrar en la recta final del ‘tracklist’ agarrándose a ese mover la voz entre las cuerdas de las guitarras de sus compañeros y de esas baquetas que mecen, que no rompen.
'Filosofía'
Una marcha arriba para dar un tempo más alegre a esa voz sincera que suena sincera y que se deja llevar por cómo le conducen sus compañeros. Incluso, con algún grito de fondo que rompe ese ritmo firme y sin florituras. Esa linealidad dentro de la que hay pequeños giros al aire, pero sin hacer locuras. Que quede claro que lo que se canta, poner el foco en la letra, no es menos importante que lo que suena de esos instrumentos que le acompañan. Porque lo que encontramos, a través de estos 13 temas de los que se compone, es, también, un homenaje a la composición y al encaje de cada una de las frases dentro de cada canción
'Lo que nunca te llegué a decir'
Un rock potente desde el inicio. Una batería que parece un diapasón. Una dulce espera para ver cómo rompe ese inicio con la voz de Alex. El mismo que le da un pequeño giro a la misma para dar un toque más canalla a lo que se escucha. Con subidas y bajadas de intensidad a medio tempo que entrar de manera perfecta. Que recuerdan a esos años de mayor juventud donde conectabas con esa persona que ya no esta para llamarla. En los compases finales, Walker puntuando su guitarra eléctrica para darse un gusto, con reverberación incluida. Una nueva muestra de lo que son capaces de hacer con una música pura.
'Espía'
En este intercalar de guitarras, el cierre es para Darío, un virtuoso de las cuerdas de la española. Termina este disco en un relax que se merece quien se lo haya puesto para paladearlo. Bien medido el intercambio de golpes dentro de este pop que nos lleva a tiempos pasados. Que nos hace recordar que no hacen falta los sintetizadores y las bases prefabricadas para hacer un disco hoy en día. Se agradece ese respeto por lo artesanal y por el arte hecho sin echar mano de los artificios que no son necesarios.

