El método de Pablo Alborán para vencer su miedo a volar que deja inquietos a quienes viajan con él
Pablo Alborán ha contado cómo combate su miedo a volar con un truco tan peculiar como efectivo… aunque no todos los pasajeros lo viven igual. Lo que a él le da calma, a más de uno le provoca un buen susto en pleno avión

Pablo Alborán en 'A solas con', 2025
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El aclamado artista español Pablo Alborán, quien recientemente ha debutado como actor en la serie ‘Respira’, y se prepara para lanzar su séptimo álbum, ‘Kilómetro Cero’, ha revelado abiertamente varias veces su lucha contra el miedo a volar, una condición paradójica considerando la inmensidad de su próxima gira mundial. A pesar de pasar "el día en uno", el malagueño confesó que volar es la realidad de su vida. Sin embargo, ha encontrado maneras prácticas y hasta excéntricas para mitigar su tensión, incluyendo un truco infalible para superar las temidas turbulencias.
El contexto de su vida profesional demanda que supere este miedo constantemente. Alborán se embarcará en el ‘Global Tour Kilómetro Cero (K0)’, que se extenderá por al menos dos años y le llevará a recorrer tres continentes y unas 30 ciudades. Este tour global comenzará en Chile y concluirá en Bucarest. La magnitud del viaje es impresionante: las estimaciones sugieren que recorrerá 66.202 kilómetros, lo que equivale a aproximadamente 87 horas y 30 minutos de vuelo.
La Lucha y la Preparación para Superar el Miedo
Alborán ha tomado medidas serias para combatir su aerofobia. Ha acudido a cursos especializados para quitarse el miedo a volar y se dedica a ver videos en YouTube para entender qué hacer si ocurre algún incidente. Una de las principales fuentes de su tensión es la necesidad de control, algo que atribuye a su signo astrológico (se identifica como Géminis, aunque ha bromeado diciendo que ahora es más Aries o que tiene que concentrarse en el control como un Virgo).
Cuando la ansiedad aumenta, el artista emplea un método de distracción basado en las medidas de altitud que proporcionan los pilotos. Cuando escucha la cifra de pies (fits) a la que están volando (por ejemplo, "34.000 pies"), él comienza a contar mentalmente en unidades de pie, pensando en las medidas literales de un pie: "Yo si me empiezo a tensar, empiezo a pensar en mi pie y digo, pues un, dos, tres...". Al concentrarse en algo que no tiene que ver con lo que está sucediendo en el avión, evita estar atento a su alrededor y a los sonidos o movimientos que lo perturban.
El Truco "Infalible" para la Turbulencia
Si bien los cursos y la distracción mental han ayudado, Alborán ha compartido el método más peculiar y personal que utiliza activamente para manejar el movimiento del avión, especialmente cuando está intentando dormir. Este truco, que él considera infalible para quien sufre de miedo a volar, consiste en lo siguiente: "Me muevo más que la turbulencia". Cuando el avión comienza a moverse, él se mueve activamente en su asiento o cama más que el propio aparato. Según explicó, si el avión se empieza a mover, el pasajero debe intentar moverse más que el movimiento del avión. De esta manera, consigue que el "automático" o lo "robótico" de la situación no aparezca. Alborán es consciente de que este comportamiento puede resultar extraño para otros pasajeros. Advirtió que la persona de al lado "puede pensar que te está dando un ataque extraño, que de hecho me pasó hace poco".
El hecho de que ahora le dé miedo volar, pero "no mucho", sugiere que la combinación de cursos, la concentración en los pies y, sobre todo, su técnica personal de "moverse más que el avión" durante la turbulencia, le ha permitido recuperar cierto control psicológico sobre la experiencia de viajar. El truco de Alborán, aunque pueda parecer extravagante, funciona como un interruptor mental. Al enfocarse en un movimiento físico que él controla, disipa la sensación de pasividad e indefensión que a menudo acompaña a la aerofobia, similar a cómo una persona que teme las olas del mar podría intentar nadar activamente a través de ellas en lugar de dejarse llevar por la fuerza incontrolable del agua.

