Leire, que el ruido no nos impida escuchar la música
Con la mirada puesta en ese mes de febrero en el que Leire Martínez lanzará su álbum debut, es ahí donde debemos enfocarnos sin dejarnos llevar por el ruido mediático

Leire Martínez, inmersa en su triunfal inicio de carrera en solitario
Madrid - Publicado el
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No acostumbramos a hacer este tipo de ejercicios. Esta especie de examen de conciencia. Pero Leire Martínez bien lo merece. Porque, desde hace un año, se ha visto envuelta en un batiburrillo de titulares y dimes y diretes de los que, con mucha elegancia, ha ido escapando. Sin intención, nunca, de enfangarse o de alimentar polémicas que, ni le interesan ni son su manera de ser. Ella lleva cantando más de 17 años, que es la referencia temporal en la que parece que algunos se quedaron. Desde niña, la música ha sido parte de esas pasiones que mueven su alma. Así que, ella no es 'parte' de nada únicamente, sino que cuenta con una independencia artística que bien merece un respeto.
Hay muchas cosas que se pueden contar del carácter de una mujer que entiende, como nadie, que el de quienes estamos al este otro lado del teclado, es un trabajo complementario para que se entienda el suyo. Podemos dar un par de pinceladas para que el lector entienda cómo, en los gestos más cotidianos, se descubre a las personas. Por mucho que, una vez encima del escenario, todo se cubra con ese halo de magia inherente a un 'show' melódico.
Leire es de las pocas artistas que, cuando cruzan la puerta de CADENA 100, no se olvida de entrar a la redacción a saludar. Lo normal suele ser que vengan, vendan su disco con quien se encargue de entrevistarlos y se marchen. Ella no. Que no es algo que haya que hacer, pero, cuando se hace, denota la materia prima de la que está hecha una persona. La educación. Y el respeto por todos: desde el primero hasta el último que es parte de la emisora. Insistimos: no es algo que haya que hacer, pero se agradece. Y eso puede trasladarse a la sólida base del valor que le da al trabajo en equipo.
Gritando su nombre... en solitario
Tampoco suele ser corriente que los cantantes reposteen las noticias en sus redes sociales. Hablamos de las meramente musicales. De las que no se salen ni un ápice de las líneas del pentagrama. Ella, lo hace. Entiende a la perfección este juego en el que ambos salimos beneficiados: recirculamos la información para que llegue más lejos. Para que la escuche más gente. Para que el mayor número posible de personas conozcan qué es lo que hace ella y, de paso, lo que hacemos nosotros. "De la mano", me escribió no hace mucho. Se la cogimos y, lo cierto es, Martínez es una persona de fidelidades.
Llevando la historia a un terreno más personal, cuando ella lanzó 'Mi nombre', ese inicio de una era en su carrera, quien escribe estaba tratando de arrancar su vida también. De otro modo. Después de un proceso médico lleno de complicaciones y vicisitudes. Aquella potencia del pop vibrante con el que emergía, de nuevo, en la escena musical, fue como gasolina de la buena para un coche que llevaba aparcado meses. ¿Cómo agradecer el arreón que aquello supuso? Con el respeto que merece alguien que trabaja en silencio para que seamos los demás quienes podamos explotar los sentimientos que refleja en las letras.
A aquella primera pincelada le siguió 'Tres deseos'. Luego, un 'Tonto por ti' en el que ha encontrado la complicidad de Abraham Mateo. Ojo, que no es la primera vez que se junta con algún amigo de profesión. Porque sí, nos consta que es de la que saba trazar relaciones sólidas con quienes, como ella, cantan. Algo que no es sencillo en una industria donde los egos y los 'plays' en el 'streaming' están a la orden del día. Podemos rescatar desde la memoria dos. Una, ese 'Celebraré', al lado de Conchita, ejecutado con una intensidad que asombra. El segundo, lleva por título el paradigma de aquello a lo que se tuvo que medir meses atrás: 'Volver a empezar', al lado de Funambulista.
Leire es cantante, pero, también, licenciada en Magisterio de Educación Especial, actriz y hasta ofrece sus servicios como 'coach'. Eso, en cuanto a las líneas que puede escribir, sin que nadie dude de que lo está inflando, un currículum florido. Pero, además, Leire es empatía, generosidad, tacto, elegancia y discreción. Y, por encima de todo, Leire es música. Y nada más que música.
Así que, hacemos un llamamiento: Leire, que el ruido no nos impida escuchar la música.



