Laura Pausini pone en su sitio a los VIP de su concierto en Perú: "Pagan mucho, pero no se saben las canciones"
La diva italiana detiene su espectáculo en el Arena 1 de San Miguel para recriminar, con su característico sentido del humor y un toque de ironía, la falta de entusiasmo de las primeras filas

Laura Pausini
Publicado el
2 min lectura
Hay artistas que prefieren ignorar lo que sucede a sus pies, bajo el escenario, y seguir con el guion establecido, pero Laura Pausini no es una de ellas. La cantante, que se encuentra inmersa en su esperadísima gira 'Yo canto: World tour', ha protagonizado este pasado fin de semana uno de esos momentos que solo ella puede elevar a la categoría de anécdota legendaria. Con la naturalidad que la caracteriza, Laura decidió ponerle las pilas a los asistentes más cercanos al escenario en un arranque de sinceridad que ya ha dado la vuelta al mundo.
Todo ocurrió mientras la italiana interpretaba uno de sus grandes números 1. Al notar que la energía en la codiciada zona platinum no estaba a la altura de sus expectativas, Laura decidió que no podía dejarlo pasar. Detuvo la música en seco, se acercó al borde del escenario y se dirigió directamente a uno de los operarios de cámara, el encargado de proyectar las imágenes del público en las pantallas gigantes del estadio.
"Señor, tiene que ir más allá"
Con la mano en la cadera y esa sonrisa pícara, Laura lanzó el dardo: "Disculpen, ¿quién es la persona que está grabando a la gente? ¿Tú? Señor, necesita ir más allá con la cámara porque la primera fila... pagan mucho, ¡pero no se saben mis canciones!". La frase, que fue recibida con una mezcla de risas nerviosas y aplausos del resto del estadio, puso en evidencia a aquellos que, a pesar de haber desembolsado una cantidad de dinero más alta por estar a escasos metros de la estrella, parecían más preocupados por posar o mirar el móvil que por dejarse la voz en su concierto.
Lejos de quedarse ahí, la artista insistió en que el realizador buscara "caras con alma" entre las 15.000 personas que abarrotaban el recinto, pidiendo incluso a los VIP que, al menos, "movieran los labios" para disimular. Tras este pequeño tirón de orejas, la artista retomó el show con más fuerza que nunca, logrando que, por fin, toda la primera fila se entregara al cien por cien.
Una costumbre simplemente maravillosa
Lo cierto es que este tipo de intervenciones se están convirtiendo en marca de la casa para Laura Pausini, que ha decidido que sus conciertos no son solo música, sino una charla constante con sus seguidores donde no faltan sus broncas cariñosas, las confesiones y esos numeritos improvisados. Ya sea bajando a por un fan que no canta o parando una de sus canciones para preguntar qué está pasando en la grada, Laura rompe la cuarta pared como nunca nadie ha hecho antes.
Este último numerito nos recuerda a otros momentos épicos de su carrera, como su famosa frase "yo lo tengo como todas" tras un descuido con su vestuario hace años, confirmando que Perú tiene un lugar muy especial en su corazón... y en su lista de anécdotas.
Con entradas que superaban los 650 soles -algo más de 160 euros- en la zona platinum, Laura dejó claro un mensaje muy potente: en su mundo, el estatus VIP no te exime de ser un verdadero fan. Así que ya lo sabes... ¡en sus conciertos con todas las letras de sus canciones bien aprendidas!

