David Otero provoca una montaña rusa de emociones en su concierto en Madrid: "Gracias por esperarme"
David Otero presentó en la noche del sábado su disco 'Inteligencia Natural' en La Sala del WiZink Center. Una velada cargada de sentimientos y de mucho calor hacia el cantante

David Otero presenta 'Inteligencia Natural' en La Sala del WiZink, en Madrid
Madrid - Publicado el
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Jugaba en casa. En ese Madrid desde el que ha levantado su música. Para David Otero no era una noche más. Era una de esas en las que la magia de lo que iba a suceder sobre el escenario impregnaba el ambiente desde minutos antes de que él apareciera en el centro. La Sala del WiZink Center había colgado el cartel de 'sold out' para este bolo en el que se presentaba su último disco, 'Inteligencia Natural'. Y damos fe de que estaba abarrotado, de que moverse por el recinto entre esos varios cientos de persona, era una tarea más que complicada.
Una enorme cuenta atrás en la pantalla del escenario servía para que la gente, ansiosa, coreara desde el 10 hasta el 0. Puntual, David Otero y esa guitarra que le sirve para dar forma a las emociones y los sentimientos, hacían acto de presencia ante el fervor de su gente. 'Metaverso', 'Tal como eres', 'Estrellas y fantasmas' y 'Aire' eran el punto de partida. Génesis antes de dar la bienvenida y las gracias a quienes se habían rascado el bolsillo para estar en un día que, como decimos, no era uno más en su carrera.
"Muchas gracias por llenas La Sala hace unas semanas. Este sitio es increíble, mi sitio favorito de Madrid. Muchas gracias", comenzaba diciendo antes de contextualizar, por si alguno estaba algo perdido acerca del motivo por el que se habían juntado para un par de horas exprimiendo al máximo el sonido. "Sacamos un disco nuevo, 'Inteligencia natural'". Sobre él daba una de esas pinceladas que tanto gustan al público: "Se ha hecho un disco que creo que es muy bonito y tiene una curiosidad: que le he dedicado una canción a mi viejo coche. A mi Ford Escort". Ese 'Capó' que tiene como acompañamiento un "parapapa" que no es sino la guinda para esos directos en los que Otero convierte el 'show' en inmersivo pidiendo la participación de esa gente que siempre ha creído en lo que hace.
"que viva el canto del loco"
El testigo lo cogían 'Loco de amor', con un comienzo de regusto 'country'. Enérgico y contrapunto de ese melódico acompasado en 'Cuando no quedan ganas'. Desde ahí, un guiño a su etapa de El Pescao con 'Castillo de arena'. Y regreso a la energía con un tema tan especial como que pedía que le acompañaran con el "aum mamá" que servía para rendir homenaje a la mujer a la que le debe la vida y que estaba presente para ofrecerle su calor. Hablamos de 'Azul y blanco'. Antesala del fiestón que pedía a esas almas deseosas de jaleo al ritmo de 'Una vez más'.
Aquel rescate de tiempos del pasado no eran sino la ligazón para lo que se venía. A la guitarra y con el acompañamiento del teclado, empezaba a entonar 'Peter Pan'. Sí, era tiempo de rendir tributo a esa banda de la que fue parte. "Que viva El Canto del Loco", gritaba. Y explicaba: "Las canciones que yo canto de El Canto del Loco sobre el escenario, son las que canto cuando estoy solo en casa", era esa confesión que nos llevaba a un viaje a los 80, después de haber hecho levantar la mano a todos por décadas de nacimiento. A David se le olvidaba el comienzo de 'Aquellos años locos'. No había problema, contaba con el soporte de las masas. ¿Quién no se ha desgañitado alguna vez con ese estribillo de "tenías tanta ilusión por ser mayor que imitabas a tus ídolos en el salón"? Eso era justo lo que pasaba en pleno centro de Madrid.
Dentro de este bloque, aún tenía que entonar 'Insoportable' Otero se daba cuenta de que, entre el público, estaba ese miembro de la banda del que fue inseparable: Chema. Así que aprovechaba para contar cómo este tema nació mientras veían la televisión en Alemania. Él empezó a darle a las cuerdas y les salió lo que es un 'hit' de los que traspasan el tiempo.

David Otero cantando 'Peter Pan' en La Sala del WiZink
En este combinar temas antiguos, esos de El Canto del Loco y los del álbum que estaba presentando, llegaba un momento que él esperaba con especial ilusión: el de avisar que, mientras entonaba 'Deslízame', habría un cámara moviéndose por el espacio para grabar imágenes y montar el videoclip de este número 1. Una canción sobre la que también lanzaba un chascarrillo, puesto que la temática son las apps para ligar, "que yo nunca he usado porque llevo 20 años casado". 'Volverá' generaba una apoteosis en esa La Sala. No menos que 'Buscando el sol'. Poderío ante lo que se venía.
agradecido entre lágrimas
Otero salía con su banda de escena. Regresaba él solo. Se ponía tierno y melancólico. "Hoy es un día de dar gracias a mucha gente", comenzaba antes de ponernos en situación. Viniendo en el tren, se puso una película para niños. Una en la que un niño le dice a un topo: "A veces, no creo en mí". La respuesta le llegaba por parte de otro de los personajes de la cinta, el zorro: "No te preocupes, los demás creemos en ti y te vamos a esperar todo el tiempo". Confesaba haberse puesto a llorar en el tren. ¿La razón? Se había visto reflejado. "Gracias por esperarme", se dirigía a sus fans antes de llevarse un sonoro aplauso. "Sobre todo para mi familia. Están mis hijos, mis padres, mi mujer que me apoya todo el tiempo", añadía antes de recordarnos que su trabajo "ha sido hacer canciones desde que tengo uso de razón".
Le servía esto como introducción para tocarnos un pedacito del primer tema salido de su labor como compositor: 'Llueve en mí'. En este caminar de 'trocitos' de recuerdos con base melódica, recordaba ese día que actuó en el colegio con un tema de Radio Head con el que se atrevía. 'Contigo', también formaba parte del rescate de temas. Y, a continuación, advertía que para la siguiente canción, solo iba a hacer de guitarrista, porque "no me gusta nada". Era 'Zapatillas', con la que la gente enloquecía. Para 'Besos' nos contaba esa anécdota, ya explicada sobre el escenario de uno de nuestros CLUB 100, del estribillo original que, en su cabeza, sigue sonando: "Los americanos se los dan con kétchup, y los mexicanos se los dan con queso para cenar".
De nuevo, arriba la banda para encarar la recta final del concierto. 'Inteligencia natural', 'Cuando no quedan ganas', 'Baile' 'Una foto en blanco y negro'... No podía faltar y no faltaron. Como tampoco la guinda con ese 'Sale bien' -un tema que lanzó al lado de Bely Basarte--, ideado para "momentos como este que salen las cosa bien". Más que bien, diríamos nosotros que pudimos empaparnos de lo que es la música en directo cuando se vive con pasión.

