Álvaro de Luna destapa los problemas de ansiedad que le han tenido apartado de la primera línea y presenta 'dime dónde estás': "No estaba bien, estaba lidiando con una separación súper ruidosa"
Álvaro de Luna regresa a la escena musical con un proyecto del que 'dime dónde estás' es el primer 'azulejo' y en el que refleja la búsqueda interior de ese yo que tanto echaba de menos

Álvaro de Luna habla con CADENA 100 de 'dime dónde estás' y su nuevo disco
Madrid - Publicado el
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Le estábamos esperando, y ha llegado. Álvaro de Luna llevaba un par de años alejado de esa primera línea de fuego en la que se lanzan canciones. No estaba bien. Esa exigencia de estar presente y ofrecer al público lo que sale del estudio de grabación para seguir girando en una especie de rueda de hámster en la que uno queda atrapado, por inercia, le llevaron a una ansiedad que le llevó a dar un paso a un lado. A un periodo de silencio musical. Pero ya está listo.
Y de qué manera. Este viernes, nos ofrece 'dime dónde estás', la primera pieza de ese 'Azulejos', el disco que verá la luz "en unos meses". Así lo contaba a CADENA 100 en una charla previa al evento de presentación de un proyecto que promete ser de esos que dejen honda pegada en el mercado musical en 2026. Más honesto, potente, maduro. Más Álvaro de Luna que nunca, como pudimos comprobar en esos minutos que nos concedió, en una charla íntima, en 'El Internacional', en pleno centro de Madrid.
Presentación a medida
Una sala pequeña, para unas pocas decenas de personas, en las que, además de este 'single' con el que arranca era, tocó 'En tu costado' -que ya conocíamos- y 'Me va a doler' -otro de esos 'azulejos' con los que se ha construido una habitación a medida-. Pero empecemos por conocer qué hay detrás de 'dime dónde estás': "Nace en un momento en el que estaba haciendo canciones, de alguna forma, pensando en el disco, pero no en que quería hacer este disco, concretamente".

Álvaro de Luna canta 'Me va a doler' en la presentación de su nuevo proyecto
El artista se atrevía a entrar en el terreno de los sentimientos y las emociones, abriendo su corazón para esta emisora que, sabe, es casa para él: "Me encontraba, también, en un momento en el que estaba bastante nervioso. Con bastante estrés. Y, de alguna manera, arranqué con estos acordes, después de varias canciones, que me llevaron un poco a la melodía y a ver qué me salía a contar en ese momento era jodido". Con esa rotundidad que da el está siendo sincero, continuaba: "Cómo me estoy echando de menos, ¿no? O sea, porque estoy haciendo canciones, no sé bien con qué fin, en lugar de hacerlas por necesidad de de contar algo mío. Eso me pareció algo para reflexionar y para, por supuesto, escribir sobre ello".
una búsqueda interior
Esa pregunta implícita en el título, se la dirige a sí mismo, por si alguien se lo ha cuestionado o le ha llevado a otras teorías. Lo explica muy bien el protagonista: "Evidentemente, hay cositas, hay detalles que que hablan de echar de menos, también, otro tipo de cosas, pero. principalmente. echo de menos eso: ese brillo que uno tiene cuando se encuentra espléndido, con ganas, ilusionado con lo que está haciendo, con todo lo que lo rodea". Incidiendo en esto: "Ha habido una etapa del tiempo en la que me he echado de menos, porque no estaba pasando una buena época personal. Echaba de menos eso, a mí mismo. Creo que por eso llega esta canción de una manera así como tan natural y tan orgánica y sin y de una forma tan genuina. Sin sin pensar en nada más"
Dentro de ese sonido que lleva la marca del sevillano, él lo encuadraría dentro del 'rock folk'. Y es ideal como carta de presentación. ¿Por qué? "Es un tema que tiene mucho poder, mucha fuerza, es superalegre. Es una canción que te tienen movimiento desde que arranca. Necesitaba salir con algo así, con esa alegría. Que que brotase de alguna manera. Enfrentarme a esa reflexión de 'me echo de menos' con una composición así de animada. Y creo que, la gente, también lo va a disfrutar un montón, porque todos pasamos por malas rachas, todos pasamos por malas épocas. Al final, acabamos, de una forma u otra, volviendo a encontrarnos y a sanarnos", responde antes de manifestar su gran deseo: "Ojalá conecte con el mayor número de gente posible, que la disfruten y la hagan suya Eso es lo más bonito".
De Luna tiene claro en qué momento, dentro de su carrera, está ahora mismo: "En un punto muy dulce, muy satisfactorio. Me he ilusionado muchísimo con con toda esta nueva etapa, con este nuevo disco, con el nuevo equipo con el que estoy trabajando, que son eh maravillosos... Estoy disfrutando, también, de cada proceso. De alguna forma, toda esa ansiedad que tenía estaba provocada por el ritmo de querer hacer cosas. Te metes en una rueda de trabajo y, evidentemente, de agradecimiento y satisfacción personal. Entonces no paras, No quieres parar esa rueda y llega un momento en el que te agotas y te desprendes del motivo real por el que haces esto", desgrana los detalles de ese pozo en el que se metió antes de centrarse en el verdadero propósito de su trabajo: "En mi caso, hago canciones porque lo necesito. Personalmente, necesito escribir y necesito esa vía de escape. Ese desahogo. Creo que estamos ahí. Un momento pues muy bonito".
Un momento dulce que llega, como decíamos, tras un periodo de oscuridad. Así que, le ponemos sobre la mesa el debate de si somos conscientes, las personas, de la importancia de disfrutar de nuestro paso por la vida. Lo tiene claro: "Yo creo que no. Vivimos rodeado de un cúmulo tanta información... Siento que, constantemente, tenemos que estar haciendo cosas. Es decir, la gente se alegra mucho por ti cuando te ven que no paras y tú estás como obligando a tu cabeza a pensar: "Qué bien, que está de p*** madre'. Pero, no. No estás pensando en si es lo que te gusta. No puedes parar. Eso es lo que te frena de disfrutar de los procesos".
Aprender a disfrutar de la vida
Para que lo entendamos mejor, tira de símil: "Es como que vas consiguiendo niveles en un videojuego. Voy consiguiendo metas y, una vez que llego a la meta, voy a por la siguiente y no disfruto ni del proceso ni de lo que significa la meta". Más clarificador, aún, un ejemplo concreto en sus carnes: "Yo, en mi caso, no voy a hacer nunca más Movistar Arena por primera vez. Y siento que no lo disfruté del todo porque no estaba. No me encontraba bien. Estaba lidiando con una separación súper tediosa, ruidosa y molesta, que fue con con mi antiguo equipo de trabajo, y, a la misma vez, estábamos en el 'show'. Era una pena. Porque decía: 'Ccon la ilusión con la que se ha preparado todo esto y estoy atormentado. No he estado 'full focus' a lo que tenía que ser, que este show hoy'". Ahí es donde se desencadenó todo lo que nos lleva a este momento presente, al inicio de un nuevo Álvaro de Luna: "Creo que, eso también, me hizo un clic en la cabeza de: iTío, tú no puedes permitir que este tipo de cosas pasen'".
Sobre cómo espera que el 'fandom' recoja este álbum en camino, el deseo es cristalino: "Me encantaría que que saliera y que la gente me dijera que le ha volado la cabeza. Porque, dentro de lo que son los 'singles', hay cositas que suenan muy a mí, pero en otro momento vital. Sólido, más maduro, con las cosas mucho más claras, con un sonido más contundente y un texto más contundente también". Aprovecha la ocasión para generar 'hype': "Pero, lo que no va a salir como 'single', verdaderamente, tiene una magia muy guapa, muy única, porque son sonidos que no he tocado antes que van de la mano con con el álbum".
Recogemos el reto que nos lanza y terminamos nuestro encuentro con el compromiso de, una vez esté listo para que lo escuchemos, hacerle un análisis, 'track by track', de ese 'Azulejos' a través del que Álvaro de Luna no solo se ha encontrado, sino que se ha recompuesto.

