Qué hacer si te pica una medusa: consejos para actuar ante la invasión en las playas del Cantábrico
Con la subida de las temperaturas en el mar, especialmente en el norte de la península, la presencia de las medusas está aumentando, en especial la carabela portuguesa
Carabela Portuguesa
Madrid - Publicado el
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Durante las últimas semanas, numerosas playas del mar Cantábrico se han visto afectadas por un nuevo y preocupante visitante: las medusas. En concreto, se ha detectado un aumento notable de Carabelas Portuguesas (Physalia physalis), una especie cuyo número está creciendo debido al incremento de las temperaturas del mar, fenómeno cada vez más frecuente en las costas del norte.
Estas criaturas no solo representan un riesgo para los bañistas, sino que además son depredadoras de peces pequeños y, en algunos casos, pueden afectar incluso a especies de mayor tamaño, sin intención aparente.
Playas de Asturias, Cantabria y el País Vasco ya han emitido advertencias a los bañistas sobre la presencia de estas medusas, cuya picadura puede ser extremadamente dolorosa. Aunque su tamaño pueda parecer reducido a simple vista, sus tentáculos pueden alcanzar hasta 50 metros de longitud, lo que les permite picar incluso a personas que creen estar a una distancia segura.
Tentáculos de una carabela portuguesa
Además, aunque el ejemplar esté muerto o haya sido arrastrado a la orilla, su veneno permanece activo durante al menos 24 horas, por lo que se recomienda no tocarlo bajo ninguna circunstancia. Incluso si se utiliza algún objeto para retirarlo, este no debe manipularse directamente hasta pasado ese periodo.
A pesar de su apariencia similar a la de una medusa, la carabela portuguesa no lo es técnicamente. Se trata de un hidrozoo colonial, es decir, un organismo formado por varios individuos especializados que funcionan como una sola entidad. Su característica forma de globo flotante y sus colores azulados y morados la hacen fácilmente reconocible.
¿Qué hacer si te pica una medusa?
Las picaduras de la carabela portuguesa pueden ser más dolorosas y peligrosas que las de una medusa común, especialmente en niños. Por eso, es importante actuar con rapidez y de forma adecuada. Estas son las recomendaciones básicas:
- No rascar ni frotar la zona afectada, ya que esto puede agravar la irritación.
- Lavar la zona con agua salada (nunca con agua dulce), ya que esta podría activar más el veneno.
- Si se dispone de una tarjeta (como una de crédito o transporte), pasarla suavemente por la zona para eliminar posibles restos del animal. También se pueden usar pinzas.
- Aplicar hielo envuelto en un paño o toalla (nunca directamente sobre la piel) para reducir la inflamación y el dolor.
- Acudir al puesto de socorristas de la playa o, si los síntomas empeoran o no mejoran, buscar atención médica inmediata.
Las autoridades recuerdan que es fundamental seguir estas indicaciones y, ante todo, evitar el contacto con estos organismos, tanto dentro como fuera del agua.