Ya sabemos que determinadas acciones se relacionan automáticamente con escuchar música, como ir al gym o conducir pero, ¿qué pasa con el trabajo?

Al parecer, unos investigadores han analizado el impacto que tiene en el cerebro la escucha de música en el trabajo, y se han extraído diversos beneficios:

La música refuerza la capacidad cerebral, lo cual implica un aumento de la creatividad y la empatía. Además, las personas que tocan algún instrumento desarrollan un cerebro más simétrico, que trae consigo una puntuación más alta en pruebas de inteligencia, especialmente en la relación espacial.


MÚSICA

Otra de las ventajas de escuchar música estriba en que palia la fatiga producida por las tareas repetitivas que a veces tenemos que desempeñar en nuestro trabajo y, además, reduce la información sensorial que en ocasiones puede distraernos. La música ayuda, en este caso, a anular el bullicio general de los ambientes con mucha gente, y concentra esta información sensorial en una sola cosa.

Por si fuera poco, también mejora el estado de ánimo, pues aumenta nuestros niveles de dopamina, y ayuda a marcar el transcurrir de la jornada.
Además, favorece que se estrechen vínculos entre personas con los mismos gustos musicales, lo cual se revierte en un ambiente de trabajo más positivo.

¿Necesitas más razones para convencer al jefe de que nunca falte CADENA 100 en tu trabajo?

Un abrazo de Jordi Cruz, melómanos.