Taoufik Moalla, un canadiense amante del pop de los 90, no pudo evitar venirse arriba cuando sonó “Gonna Make You Sweat (Everybody Dance Now)” mientras conducía.

Hasta aquí, todo normal. ¿Quién no ha protagonizado alguna vez ese momento en el que nos arrancamos a cantar, a veces, incluso marcando el ritmo con pequeños golpes en el volante a modo de caja?

Pues dicho canadiense se dirigía a comprar agua, según cuenta, cuando el sonido de una sirena de policía se coló en el famoso éxito de C+C Music Factory. Pues bien, los agentes no solo le dieron el alto, sino que lo multaron por “causar desorden gritando, violando la paz y la tranquilidad”.

“Paré y cuatro policías vinieron –poniéndose dos a cada lado– y comprobaron el interior del coche. Después me preguntaron si había gritado, a lo que respondí que no, que únicamente estaba cantando”, explica Moalla.


coche

El canadiense añadió además que no estaba cantando tan fuerte, sino “solo como cuando está feliz y le gusta una canción”.

La historia de este simpático conductor ya se ha viralizado en redes sociales, así como las declaraciones de su mujer en relación al incidente:

“Si la multa fue por cantar, yo le hubiese puesto 300 dólares de sanción en vez de 149”.

Un abrazo de Jordi Cruz, ¡y vivan la música y el humor!