Los trabajadores del servicio de limpieza de Ankara (Turquía) han decidido dar una segunda vida a todos los libros que se encuentran en la calle mientras realizan su recorrido diario. Más de 4.750 títulos ya forman parte de esta biblioteca tan especial que han ubicado en una antigua fábrica de ladrillos de la capital. 

Veinte años después de su cierre, esta antigua fábrica vuelve a tener vida entre sus muros ya que los trabajadores del servicio de limpieza pueden ir a pasar sus momentos de descanso para leer o elegir un libro para llevarse prestado y disfrutar en casa. 

La biblioteca abre las 24 horas y ya se prevé establecer un servicio de bibliomóvil: un autobús que iría a visitar las escuelas que no disponen de recursos para crear sus propias bibliotecas.