¡Buenas noches! Soy Almudena Navarro.

A lo mejor estás observando, últimamente, que te cuesta conciliar el sueño y puede ser por culpa de tu último café del día.

Según los expertos, esto ocurre porque la cafeína interfiere con la acción de la adenosina, una sustancia del cerebro que relaja la actividad nerviosa y aumenta la somnolencia. Conforme avanza el día crecen nuestros niveles a adenoslina, pero al tomarnos un café, la cafeína interfiere en ellos y, por ello, desaparece la sensación de cansancio.

Parece ser, que cuando nos tomamos un café incrementamos nuestra actividad neuronal, así se aumenta la adrenalina y se acelera el ritmo cardiaco y la respiración, es decir, nuestro cuerpo está en alerta y no consigue relajarse.

Los expertos recomiendan que para conseguir dormir bien, no debemos tomarnos un café después de las 2 de la tarde.

Según el doctor Neil Stanley, experto en estudios de los patrones de sueño: "la cafeína puede contribuir a que nos cuesta más tiempo conciliar el sueño y conseguir un sueño más profundo, y empeorar la calidad del sueño en general".

Es cierto, que siempre hay excepciones y hay perdonas más sensibles que otras a la hora de cómo les afecta un café. Lo mejor es que escuchemos a nuestro cuerpo.

Para aquellas personas que tienen problemas de sueño, lo mejor es evitar la ingesta de café y sustancias con cafeína por la noche, porque su efecto puede darse hasta 7 horas después de la última taza.

Un truco para dormir mejor es sustituir el café nocturno por un vaso de leche caliente (está demostrado que científicamente ayuda a conciliar el sueño) o infusiones que ayudan a relajar el cuerpo y la mente como: una manzanilla con miel, limón y jengibre.

Así pues, te deseo un buen descanso para esta noche.

Un abrazo y Happy Hour en CADENA 100.

El último café del día