El condado surcoreano de PyeongChang está siendo escenario de la presente edición de los Juegos Olímpicos de invierno, que comenzó el pasado 9 de febrero y concluirá el próximo domingo 25 de febrero.

Pues bien, uno de los mejores momentos que nos ha dado estos Juegos ha venido de la mano de Sara Hurtado y Kirill Jalyavin, quienes han conseguido un grandísimo duodécimo puesto tras ejecutar dos programas extraordinarios en la categoría de patinaje artístico.
En palabras de los deportistas, “quieren construir una historia. Están empezando a tener su propia personalidad como pareja, empezando a crear los personajes de los patinadores que quieren ser”.

De esta perspectiva surge la idea de apostar por El Quijote, actuación que les ha valido la mejor puntuación que jamás había obtenido una pareja representando a España en unos Juegos. Hasta este momento, era la misma Sara quien ostentaba el récord por parte del deporte español: un decimotercer puesto con Adrià Díaz en Sochi.

Hurtado y Jalyavin tienen una complicidad y una confianza palpable en cada movimiento que ejecutan, así como mucha seguridad en sí mismos; en su nivel actual y potencial. Aun así, saben que les queda mucho por entrenar para llegar todavía más lejos... Para ellos, “unos Juegos así sirven para los días en los que piensan que no pueden más, para seguir trabajando, y para poner rumbo a Pekín 2022.”

Lo curioso de esta pareja es que, hace 7 años, en marzo de 2011, una ciudad costera de Corea del Sur fue escenario del Mundial Junior de patinaje artístico, en cuya final, casualmente, se enfrentaron ambos, pero fue el ruso quien se proclamó vencedor con su pareja de aquel entonces, Ksenia Monko.
Según Kirill, “es lo bonito de la danza, que une países, culturas; todo desaparece sobre el hielo”.

Además de darles mi más sincera enhorabuena de parte de CADENA 100, quiero compartir contigo la danza corta que protagonizaron el pasado mes de noviembre en el Abierto de Andorra para que veas todo el arte que desprenden.




¡Que os deslicéis muy muy lejos, chicos!

Un abrazo de Jordi Cruz.