La sorpresa que se ha llevado Tamara Falcó en la maratón de Tokio: el apoyo a Íñigo Onieva más peculiar

La aristócrata ha acompañado a su marido en la última gran carrera, mostrando de nuevo su orgullo por el trabajo en estos nuevos 42 kilómetros

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Tamara Falcó, 2024

Noelia Borghini

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2 min lectura

Una vez más, Tamara Falcó ha querido acompañar a su marido en otra gran carrera por el mundo. La pareja ha terminado en Tokio con motivo de la maratón de 2026 de la ciudad, una que congregaba a miles de personas por sus calles. Aquí la labor de Tamara ha sido de apoyo al máximo durante este nuevo objetivo de Íñigo Onieva, compartiendo algunos de los detalles más llamativos que rodeaban esta 'Tokyo Marathon 2026'.

Empezaban su día en el hotel Four Seasons en Otemachi, un alojamiento que cuenta con vistas incluso al monte Fuji y que aunque todavía "no se han ido, Tamara ya quiere volver". Este lugar de cinco estrellas se encuentra en el distrito financiero y cuenta con piscina cubierta, bar, lounge y gimnasio abierto las 24 horas. Considerado como el número 1 de Japón en los Premios Readers' Choice 2025 ha contado ahora con la presencia de una de las parejas más mediáticas de nuestro país.

las peculiaridades de la maratón

Tamara ha compartido en sus historias de Instagram cómo se ha vivido esta "maratón muy divertida". Entre los corredores nos encontramos con disfraces muy peculiares. Desde personajes de Bola de Dragón, hasta un gorro de cumpleaños o personajes de Mario Bros o Disney; la creatividad era bienvenida en esta maratón de Tokio que sacaba los mejores trajes a relucir.

Por su parte, Falcó solamente llevaba un accesorio que cedía en cuanto se acercó Onieva a su posición de espectadora: una bandera de España que intercambiaba por un cálido beso por las calles japonesas del recorrido. Esto aparecía en una de sus publicaciones estáticas en redes, vídeo que ha acompañado con unas imágenes post-maratón en las que vemos la camiseta del corredor, el dorsal, los geles que le esperaban a su regreso al hotel y las frutas que le ayudaban a recuperar la energía. En medio de esta locura Íñigo quería tener un pequeño gesto con ella, customizando una sudadera de la maratón con el nombre de Tamara en japonés junto a la bandera del país que todavía les acoge.

Otra de las grandes sorpresas que escondía esta maratón era el grupo de animadoras que se personaban con pompones, carteles y sus mejores cantos. Estas chicas se encargaban de dar vida a aquellos que pasaban cerca del recorrido, animándoles a sumarse a esos gritos motivacionales que aportaban el último granito de arena a los corredores.

su experiencia en tokio

En esas historias de Instagram ha seguido compartiendo su experiencia en Japón, como la mañana desde el gimnasio de su lujoso hotel: "Hace un día terrible, pero ¿perdón? El gimnasio con las mejores vistas de Tokio. Eso es el Palacio Imperial, esto es increíble", decía mientras se preparaba para sus "estiramientos". Ahora ha compartido que "está a punto de irse de Tokio tras unos días buenísimos", aunque lo corto y bueno, dos veces bueno.

"Cortito pero es uno de esos sitios en los que descubres una forma de vivir totalmente excelente. Es impresionante la paz con la que hacen las cosas, lo amables que son, lo limpio que está todo". Esta no ha sido su primera vez en el país y promete que no será la última tampoco: "La guía la última vez me dio una ranita y me dijo que volvería y he vuelto. Así que espero volver de nuevo, me he comprado otra ranita". 

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