El rol que puso a prueba a Camilo durante el parto de su hija Amaranto: "Las manos me quedaron ensangrentadas"

Camilo ha acudido al popular programa de las hormigas para promocionar 'Nuestro Lugar Feliz Tour', la gira con la que ha realizado una vuelta por España

X/@El_Hormiguero

Camilo en 'El Hormiguero'

Noelia Borghini

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Camilo siente una conexión especial con España, porque "la palabra gira y España son dos cosas indivisibles". Tal y como explicaba con un encuentro para la web de la mejor variedad musical de CADENA 100: "La delicia de poder salir a tocar, a cantar en España y el amor que siento por España son el mismo combustible, las dos cosas. Yo estoy acá porque tengo muchas ganas de estar. Esa es la verdad. Hacemos una gira porque gracias a Dios podemos, pero sobre todo porque queremos". 

Ahora ha pasado por 'El Hormiguero' para prepararse para el último concierto de la gira, ese que se celebrará el 19 de septiembre en Alcalá de Henares y formará parte del ciclo de 'conciertos de la muralla 2025'. Aunque la música no ha sido el único eje de conversación con Pablo Motos, sino que sus hijas ocuparon gran parte de la conversación. Desde el recuerdo de la primera caída de Índigo, cuya sangre quedó enmarcada, hasta su momento de asistente al parto de Amaranto.

Una gran historia era sobre el parto de su hija más pequeña, Amaranto, un evento en el que tuvo que ejercer de comadrona. "Nosotros elegimos tener el parto de Amaranto en casa, pero como el de Índigo fue tan largo, pensamos que sería igual. Pero no fue así y no dio tiempo de nada".

"Una de las experiencias más aterradoras"

Al igual que el nacimiento de Índigo, Camilo y Evaluna decidieron recibir a su segunda hija en el hogar. Pese a que el primer parto no tuvo complicación, el segundo puso a prueba al intérprete de 'Salitre'. "No me dio tiempo de nada. La partera casi no llega y fui yo quien recibió a Amaranto. La placenta, para los que no saben, es como si fuera un segundo parto, porque está todavía dentro y hay conexión entre el bebé y ella. En la técnica que nosotros elegimos, esperamos a que esa conexión se interrumpiera solita, y llega el nacimiento de la placenta, que para mí es una de las partes más fascinantes del parto". 

Para simbolizar qué fue ese parto para él nos explicaba que "es como un arbolito de la vida, es increíble". Al tener que asistir al parto y agarrar la placenta: "Las manos me quedaron ensangrentadas y le quité la funda a una almohada y le puse las manos y lo mandamos enmarcar. Fue una experiencia escalofriante, pero transformadora y sagrada".

el recuerdo sangriento de índigo

Ese recuerdo del primer día de Amaranto en el mundo no es el único recuerdo sangriento que Camilo guarda en su casa. Además de la funda de la almohada contaba qué había pasado con su hija mayor. "Estábamos en Japón e Índigo se cayó. Sangraba un poco y me estaba abrazando. Yo llevaba una camiseta blanca y al mirar, vi que estaba manchada". Siguiendo la estrategia anterior ya te podrás hacer una idea de lo que sucedió con la prenda. "Quedó ahí y pensé: 'Pana, es la primera caída de un ser humano'. Y lo guardé. Lo llamé 'la sangre de un inocente'".

"Si mi madre me dijera ‘me encontré en el baúl un cuadro de una camisa que se manchó en una aventura en Japón’, estoy seguro de que en 15 años, cuando Índigo crezca, y yo le muestre ese cuadro… Me parece fantástico". Ahora solo queda esperar a que pase el tiempo para ver las reacciones de Índigo y Amaranto ante los recuerdos que Camilo y Evaluna han querido conservar para la eternidad.

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